Un empresario de 42 años ha sido detenido en Granada por explotar a extranjeros sin contrato en un restaurante de un centro deportivo, donde les obligaba a trabajar por un bajo sueldo y con jornadas laborales de hasta 16 horas seguidas. El hombre tenía cerca de una treintena de detenciones previas a estos hechos.
La investigación de la Policía Nacional se inició tras una denuncia presentada en agosto por una de las víctimas, una mujer de nacionalidad extranjera y en situación irregular. La mujer informó de que había estado trabajando «como camarera, cocinera y limpiadora en un restaurante de un club deportivo durante algo más de dos meses».
La mujer aseguró que el empresario, conocedor de su situación administrativa en España, le había ofrecido la posibilidad de hacerle un contrato para que pudiera regularizarse y conseguir una autorización de residencia y trabajo, una propuesta que nunca se llevó a cabo.
Además, indicó que el empresario le debía «700 euros en concepto de atrasos de su salario» y que había otras personas extranjeras que estarían trabajando en condiciones semejantes a la suya.
Tras las pesquisas, los agentes averiguaron que otras dos mujeres y un hombre, todos ellos extranjeros y en situación irregular en España, habían estado trabajando en el restaurante sin contrato laboral. También que todos los trabajadores habrían realizado jornadas laborales, de lunes a domingo, de hasta 16 horas seguidas por un sueldo muy por debajo de los habituales en la hostelería.
El detenido debía a los trabajadores «cantidades que oscilaban entre los 600 y los 900 euros por atrasos en el cobro de su sueldo», según ha indicado la Policía Nacional. Esas deudas no se saldaron y no pudieron ser reclamadas por los trabajadores, ya que cuando el empresario perdió la concesión del club deportivo, cortó la comunicación con sus empleados.

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