Grazalema se ha convertido en la imagen más impactante de las consecuencias que ha dejado la borrasca Leonardo en Andalucía. Una semana después de las intensas lluvias, el municipio gaditano continúa prácticamente deshabitado, convertido en un auténtico pueblo fantasma mientras sus vecinos esperan poder regresar a sus hogares.
La localidad, considerada la zona cero del temporal, sufrió inundaciones que obligaron al desalojo preventivo de la mayor parte de su población. Muchos de los residentes permanecen realojados en Ronda, en la provincia vecina de Málaga, donde aguardan noticias sobre el estado de sus viviendas y de las infraestructuras del municipio.
Un pueblo fantasma. Es la definición actual del municipio gaditano de Grazalema, la zona cero de la borrasca Leonardo que una semana más tarde de las lluvias sigue inhabitado, esperando a los vecinos del pueblo que en su mayoría están realojados en Ronda, en al localidad… pic.twitter.com/Mimj9JgYD4
— 101TV Málaga (@101tvMalaga) February 12, 2026
Las imágenes aéreas difundidas por la Unidad Militar de Emergencias (UME) reflejan la magnitud del impacto: calles anegadas, barro acumulado y una quietud inusual en un pueblo que normalmente destaca por su actividad turística y su vida vecinal. Estas estampas se han convertido en uno de los símbolos visuales de un episodio meteorológico que ha alterado la rutina de numerosos municipios andaluces.
Objetivo: garantizar la seguridad
Los equipos de emergencia y técnicos municipales trabajan contrarreloj en labores de evaluación de daños, limpieza y acondicionamiento de las zonas afectadas. El objetivo es garantizar la seguridad antes de autorizar el regreso progresivo de los vecinos.
Mientras tanto, la incertidumbre y la solidaridad marcan el día a día de los desplazados. Grazalema permanece en silencio, a la espera de recuperar poco a poco la normalidad tras uno de los temporales más severos que se recuerdan en la región reciente.

