La NASA ha difundido este viernes las primeras fotografías captadas por la tripulación de la misión Artemis II en su tercer día de vuelo, cuando la cápsula Orión ya se encuentra fuera de la órbita terrestre tras completar con éxito una maniobra clave de propulsión.
Las imágenes, tomadas por el comandante Reid Wiseman con su dispositivo personal, muestran a la Tierra como protagonista. En la primera fotografía, el planeta aparece como un “pálido punto azul” con remolinos de nubes blancas y reflejos de luz solar. Aunque ocupa solo una pequeña parte de la imagen, destaca como el objeto más brillante.
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En esta instantánea se distinguen claramente tonos azules y marrones en la superficie terrestre, con África y Europa visibles, además de auroras boreales verdes iluminando la atmósfera del hemisferio norte. También se aprecian elementos del interior de la nave, como el marco de la ventana y siluetas de correas en penumbra.
La segunda imagen ofrece otra perspectiva del planeta, con África como masa continental dominante y la Península Ibérica visible en el borde curvo de la Tierra. Según la NASA, una tenue aurora verde aparece cerca del horizonte, mientras el planeta se recorta sobre el fondo negro del espacio. En ambas fotografías se puede observar el fenómeno de la luz zodiacal.
Un hito histórico: rumbo a la Luna
La publicación de estas imágenes coincide con un momento clave de la misión: la nave Orion ha abandonado la órbita terrestre tras completar la maniobra de inyección translunar, un encendido de aproximadamente seis minutos del motor principal que ha puesto a la tripulación en trayectoria hacia la Luna.
A bordo viajan, además de Wiseman, los astronautas Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen. Es la primera vez en más de 50 años que humanos se dirigen a sobrevolar la Luna desde la histórica misión Apollo 17.
“Hoy, por primera vez desde 1972, los humanos han abandonado la órbita terrestre”, declaró Lori Glaze, responsable interina de misiones de exploración de la NASA. “Cada hito representa un progreso significativo para el programa Artemis”.
Un vuelo de prueba clave
El lanzamiento tuvo lugar desde el Centro Espacial Kennedy a bordo del cohete Space Launch System (SLS), iniciando un vuelo de prueba de diez días alrededor de la Luna.
Tras alcanzar el espacio, Orion desplegó sus paneles solares y comenzó la transición a operaciones de vuelo. Durante las primeras horas, se realizaron múltiples encendidos para ajustar su órbita, incluyendo una fase en la que la nave alcanzó unos 74.000 kilómetros de altura para verificar sistemas.
La tripulación también ejecutó maniobras de pilotaje manual y pruebas de acoplamiento antes de separarse de la etapa superior del cohete, que posteriormente reingresó en la atmósfera sobre el océano Pacífico.
La misión Artemis II supone un paso fundamental en el regreso de la humanidad a la Luna y en la preparación de futuras misiones tripuladas de alunizaje. Con varios días intensos aún por delante, la NASA considera este momento como “trascendental” en la nueva era de exploración espacial.

