Las últimas borrascas que han atravesado Andalucía han dejado daños visibles en distintos tramos de la red viaria, con baches y socavones que ya están provocando incidencias en la circulación. Conductores y expertos en seguridad vial alertan del riesgo que supone el deterioro del firme, especialmente en carreteras de alta capacidad, donde la velocidad reduce el margen de reacción ante obstáculos en la calzada.
Uno de los puntos más afectados se localiza en la provincia de Málaga. En la A-7, a su paso por Mijas, fuentes consultadas señalan que el mal estado del asfalto en un mismo punto kilométrico habría provocado el pinchazo de alrededor de 20 vehículos en pocas horas.
Este tipo de incidentes puede derivar en frenazos bruscos, detenciones imprevistas o maniobras peligrosas, aumentando el riesgo de accidente. Los desperfectos están relacionados con la acumulación de agua y el desgaste del pavimento tras varios días de lluvias intensas. Cuando el agua se filtra en el asfalto, debilita su estructura y favorece la aparición de grietas y hundimientos que pueden pasar desapercibidos hasta que el vehículo circula sobre ellos.
Extremar la precaución
Ante esta situación, especialistas recomiendan extremar la precaución: mantener una velocidad moderada, aumentar la distancia de seguridad y vigilar posibles irregularidades en la calzada, especialmente tras episodios de lluvia. También aconsejan revisar el estado de neumáticos y suspensión, ya que son los elementos que más sufren este tipo de impactos.
Mientras crecen las peticiones para una intervención rápida en los tramos más dañados, las autoridades recuerdan la importancia de señalizar cualquier incidencia y comunicarla a los servicios correspondientes. La prevención y la conducción prudente son, por ahora, las principales herramientas para reducir riesgos hasta que se normalice el estado de las vías.

