Este domingo por la mañana, el rugido de los motores de más de 60 coches han sido protagonistas en el corazón de Rincón de la Victoria de la trigésimo quinta edición del Rally de Gibralfaro. Una edición más importante que nunca debido a que técnicos de la federación española estaban presentes para ver, si puede ser prueba del campeonato nacional la próxima temporada.
Una segunda etapa que comenzaba en Totalán y que ha acabado con el parque cerrado y el podio en Rincón de la Victoria. Allí los asistentes han podido presenciar todo tipo de coches, algunos nuevos, con barreras anti vuelco como los que puedes encontrar en los mejores rallys del mundo y otros, que son historia del mundo del motor.
Uno de los que más nos han sorprendido ha sido el Ford Sierra Cosworth que pilotaba Eusebio. Este vehículo, recrea el modelo con los colores incluidos, del primer coche con el que el dos veces campeón del mundo de rallys, Carlos Sainz, inició su andadura en el mundial.
El piloto nos cuenta que esta es su primera competición y ha sido en la modalidad de regularidad. Cuenta que el ambiente ha sido muy bueno y que la gente con experiencia les «ha ayudado mucho, les ha aconsejado y les ha regañado de buenas maneras y constructivo cuando han hecho algo mal».
Recomienda la experiencia a todo el mundo que se lo pueda permitir y tiene claro que repetirá experiencia en este mismo rally en el fututo. Como él, diferentes pilotos y copilotos, han competido durante estos dos días en la prueba, cada uno con un objetivo distinto.
En las clasificaciones finales, la pareja ganadora en la modalidad de regularidad ha sido la formado por José Cruz Valdivieso y José Cruz López con un Volkswagen Golf GTI 16V 2.0 mientras que en velocidad, la victoria se la ha llevado la pareja del equipo Club Deportivo Plemar con la pareja formada por Pedro David Pérez Sánchez y Miriam Antelo Ramírez con el Ford Fiesta Rally 2.


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