Bien es cierto que el problema de la vivienda es un tema que afecta a toda Europa y, en concreto, a España. La falta de oferta sumada a la gran demanda ha hecho que los precios se disparasen. Ahora biebn, si hay una capital de provincia que lleva sufriendo años esta situación es, sin duda, Málaga. El auge de la ciudad ha traído consigo un aumento de precios que, en gran medida, ha sido desproporcionado con el salario medio de los malagueños.
Y no es solo un problema de la compra-venta. El precio de los alquileres no ha dejado de subir y cada vez resulta más complejo encontrar una vivienda asequible para cualquier bolsillo. En 2024, miles de malagueños salieron a la calle en varias ocasiones para reclamar una vivienda digna. En junio fueron se repitieron, mientras que en noviembre, la movilización volvió a llenar el centro de la ciudad.
Málaga no dejó de movilizarse ante la falta de solución. En abril de 2025, las protestas por la vivienda se extendieron a unas cuarenta ciudades españolas. Para entonces, el problema ya no era solo malagueño. Lo que la ciudad llevaba tiempo denunciando empezaba a verse en buena parte de España.
Unos datos que ayudan a entender la indignación
Según el INE, Málaga fue la segunda capital de provincia donde más subió el alquiler entre 2015 y 2024, con un aumento del 32,7%. Teniendo en cuenta que el salario medio de un malagueño ronda los 26.000 € al año y que el precio medio de la vivienda se sitúa en torno a los 3.938 euros por metro cuadrado, se hace complejo que un ciudano pueda acceder actualmente a una casa.
La ciudad sigue creciendo y la falta de suelo comienza a preocupar en la ciudad. Desde el Ayuntamiento se han proyectado ya 5.000 viviendas de protección oficial, tanto de alquiler como de compra, pero sigue sin satisfacer a la demanda. Los malagueños siguen demando soluciones, al igual que en el resto del país.


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