Fernando Calero, en su paso por Área Malaguista, ha explicado cómo fue su etapa en el filial y qué recuerda de aquella época. Además, el defensor ha aclarado cómo se produjo su salida del cuadro blanquiazul, en la que tuvo que salir porque «no había hueco» y se quedó «con la espinita clavada».
El jugador blanquiazul ha reconocido que su salida del conjunto costasoleño fue dura porque tuvo que salir de un sitio en el que le trataron muy bien y donde, en su caso, había madurado tanto a nivel futbolístico.
A pesar de ello, Calero ha aclarado que a veces, en el mundo del fútbol, no se puede dar todo como quieres y, por suerte, ha podido regresar y asegura tener «muchísimas ganas de poder demostrar y ser valioso para el equipo».
El recuerdo que tiene con sus compañeros de equipos
Con el principal excompañero que continúa manteniendo contacto y amistad es con Pablo Fornals. El defensa reconoce que el valenciano es uno de los amigos «más íntimos» que tiene a día de hoy y hablan de manera frecuente. El vallisoletano ha explicado que hablan mucho Fornals y él y que se «felicitan» cada vez que les pasa algo bueno. Junto a ello, aporta que le «dolió» que una de sus «debilidades», como es el jugador del Betis para él, no fuese convocado al Mundial con España, ya que considera que se «lo merecía mucho».
Con otro de los que coincidió fue con Javi Ontiveros, jugador con el que estuvo en la cantera malaguista y en el Valladolid, y lo considera «una barbaridad de jugador». «Tú pones un vídeo suyo de highlights en YouTube y ves cosas increíbles», aclara Calero. Seguidamente, explica la dificultad que tiene el mundo del fútbol y que es «muy complicado llegar como mantenerte». Con respecto al marbellí, incide en que cada uno toma «sus propias decisiones y él sabrá lo que ha hecho» pero a nivel personal no tiene ningún reproche hacia él y lo considera «una gran persona».
Además de Ontiveros y Fornals, el defensor recordó también a jugadores como Aaron Escandell que ha llegado «a Primera División», Luis Muñoz, siendo el centrocampista uno de los jugadores que más le sorprendió y jugadores como En-Nesyri o Fran Castillo que han tenido un crecimiento extraordinario en el deporte.
¿Cómo era su relación con los entrenadores Manel Ruano y Salva Ballesta?
Calero comenta que eran «entrenadores totalmente diferentes», aunque de todos «tienes que sacar cosas positivas». Con Manel estuvo «muchos años con él» y considera que tácticamente «era muy bueno». Era de esos entrenadores que ahora se ven mucho y que en la época jugaban un fútbol «súper divertido».
Sin embargo, con Salva Ballesta las cosas no fueron tan bien para el vallisoletano, ya que se tiró «casi seis meses sin jugar», aunque explica que le sentó bien porque eso «te curte». Aun así, explica que lo «pasas mal de jóven» y que cuando «te vas haciendo mayor» te vienen momentos malos y gracias a esa etapa, se acuerda, y lo pasa «como si nada».
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