La candidata extremeña del PP, María Guardiola, ha sido investida este miércoles como presidenta de la Junta de Extremadura con los votos a favor del PP y de Vox. Un pacto que tiene una lectura nacional en medio de un Congreso de los Diputados muy dividido y también su lectura andaluza con lo que pueda repercutir sobre los comicios autonómicos del próximo domingo 17 de mayo.
«No es fascismo, es democracia», ha dicho una Guardiola, que este martes defendía a capa y espada este acuerdo con Vox. «Solo desde el acuerdo pueden salir políticas útiles para la ciudadanía. Dejen de demonizar el acuerdo», ha instado Guardiola al PSOE y a Unidas por Extremadura en su turno de réplica a los grupos parlamentarios en el segundo debate para la elección de la candidata del PP a la Presidencia de la Junta de Extremadura.
Más de tres horas de debate
La investidura de María Guardiola ha tenido lugar este miércoles en la Asamblea de Extremadura tras más de tres horas de debate entre los grupos parlamentarios y la candidata del PP, tras el que ha tenido lugar la votación, nominal y pública, por llamamiento, en el que la candidata ha obtenido la mayoría absoluta de la Asamblea en primera votación.
En concreto, María Guardiola ha obtenido el voto a favor de 40 diputados (29 del PP y 11 de Vox), mientras que los 25 restantes (18 del PSOE y 7 de Unidas por Extremadura), han votado en contra.
El apoyo de Vox a María Guardiola se ha producido después de que ambas formaciones firmaran un acuerdo de gobierno el pasado jueves, para la formación de un gobierno en coalición, por el que Vox ostentará la Consejería de Servicios Sociales, que tendrá rango de Vicepresidencia, y la Consejería de Agricultura, además del senador autonómico.

