La secretaria general del PSOE-A y candidata a la Presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, ha explicado este sábado que lo primero que se plantea «como presidenta de la Junta, cuando llegue a San Telmo, es hacer una intervención que rescate al sistema público» y, en concreto, aprobar «un plan de rescate con una idea muy clara: salvar al sistema sanitario para volver a ponerlo en pie».
«Eliminación de las listas de espera»
Ha explicado que es un plan «con memoria económica, con calendario de ejecución, con presupuesto finalista, con evaluación e indicadores que nos puedan mostrar si andamos por el camino correcto». Al respecto, ha adelantado que la primera medida a adoptar será «la eliminación de las listas de espera».
«No es posible continuar en esta situación», ha dicho y se ha comprometido «a que en un plazo máximo de seis meses eliminemos las demoras de atención primaria, garanticemos por ley que los ciudadanos serán atendidos por los profesionales médicos y enfermeras de atención primaria en un plazo máximo de 48 horas». «Lo hicimos y lo volveremos a hacer porque sabemos cómo esto se hace», ha abundado.
Un plazo máximo de 30 días para pruebas
De igual modo, se ha comprometido a garantizar, en esa misma ley, «un plazo máximo de 30 días para las pruebas diagnósticas, 60 días para la consulta con los médicos especialistas hospitalarios, y para intervenciones quirúrgicas 120 días para las patologías más frecuentes y 180 días para las más complejas». En suma, ha asegurado, «vamos a construir un sistema sanitario que no tenga listas de espera».
Así lo ha señalado Montero, que ha presentado en Cádiz el ‘Plan Montero’ para la sanidad pública andaluza, donde ha explicado que para ello pondrá en marcha una «inyección extraordinaria de recursos dirigidos a la sanidad pública».
«Cuando desde el Gobierno de España hemos diseñado un nuevo modelo de financiación para las comunidades autónomas, hemos acordado y está pendiente de aprobación ya en el Congreso, que Andalucía reciba 5.700 millones de euros más al año», ha detallado y ha explicado, al respecto que se compromete a que «de ese dinero vamos a inyectar 3.000 millones a la sanidad pública andaluza cada año» y así «elevaremos la inversión del gasto por habitante».
Para Montero, «esta es la inversión que necesitamos para garantizar seguridad clínica, dignidad profesional, la reducción de estas listas de espera y la modernización de nuestro sistema». Por otro lado, también ha señalado que no se puede continuar con la fuga de profesionales, por lo que ha dicho que «también blindaremos por ley que ningún salario base del Servicio Andaluz de Salud esté por debajo de la media nacional, con convergencia progresiva».
Poner en orden «el caos»
Por otro lado, ha asegurado que «vamos a poner en orden donde ahora mismo hay caos» y ha dicho, en este sentido, que «se acabó el maltrato administrativo al que se someten a los pacientes» y «ordenaremos todas las bolsas de empleo, los procesos de movilidad y todo aquello que permite el desarrollo profesional».
De igual modo, ha incidido en que es «fundamental, disminuir la carga burocrática» y, además, ha anunciado que se van a «blindar las agendas, porque también estableceremos límites máximos de pacientes en atención primaria, con el objetivo de garantizar al menos diez minutos por paciente».
Ello, ha continuado, va a requerir de la incorporación de unos 18.000 profesionales sanitarios «para poder abordar, arreglar esas listas de espera» y tener capacidad de respuesta. Entre otros, «5.000 médicos para aliviar la presión en primaria y especializada, 5.900 enfermeros para garantizar cuidado seguro» y otros profesionales.

