En la puerta del Ministerio solo faltaba que, como los amigos que se cruzan en el pasillo al salir de un examen, se hicieran la clásica pregunta: «¿Cómo te ha salido?». Pero a decir verdad, la sonrisa en el rostro de los diez encargados de presentar la candidatura de Granada a la Capitalidad Europea de la Cultura en 2031 hablaba por sí sola. A Marifrán Carazo, la alcaldesa de la ciudad, todavía le duraba cuando, tras detallar en rueda de prensa cómo había ido la prueba, atendió a 101TV. De fondo, aún, la imagen de la Alhambra y el logo del proyecto. «Tenía que llegar ya este día y estábamos preparados», suspiró la regidora. Ahora, el que quiere que llegue es el viernes, para conocer si pasa o no a la fase final.
Granada sonríe tras el examen para la Capitalidad Cultural Europea 2031
«Queríamos justificar nuestro proyecto, expresarlo, exponerlo, el trabajo que durante meses hemos desarrollado, el contenido de nuestro Bid Book, que todos hemos hecho especial hincapié en que es sólido, riguroso y viable», precisó Carazo en el Instituto Cervantes, donde tuvo lugar su comparecencia. Dicho documento estratégico, asevera, «surge de la participación de entidades, colectivos, del grupo de expertos, de un gran equipo». «Tiene que seguir avanzando. Así lo hemos expresado, que cuenta con la fuerza de esa participación, del consenso y el acuerdo de la ciudad, social y también político. Esa es la fuerza que empuja a un proyecto que tiene que continuar y que no va a tener marcha atrás», sentenció.
La propia redacción del proyecto, afirmó, recoge esta proyección futura. «Está reflejado en ese documento que es el Bid Book, que lo justifica, y también en el plan estratégico de la ciudad, que va más allá de 2031, sino que va a 2040, y que ha sido aprobado por la unanimidad de los grupos políticos en el Ayuntamiento», puntualiza, antes de insistir nuevamente en «seguir impulsando» la candidatura y «seguir ilusionados». «Esa ilusión también la hemos querido compartir, la de toda una ciudad y una provincia», agrega.
Repercusión en la ciudad
La cosa, defiende, va más allá de la propia designación, sino que supone una importante repercusión en la ciudad. «No es una celebración, ni tampoco una distinción o un reconocimiento. Debemos entenderlo como la oportunidad real de ofrecer una transformación a Granada, de que la Capitalidad Cultural y ese año 2031 sean la fecha clave para sumar proyectos, aunar esfuerzos, contribuir desde la cultura, pero también sumando otros factores al crecimiento de nuestra ciudad» sostiene la alcaldesa. Ahora, lo que desea es «aprovechar esa oportunidad y dejar un legado».
Y ese último aspecto es uno de los conceptos clave en la evaluación de los observadores de la Comisión Europea, quienes hasta este jueves examinan las candidaturas. «Si solo es ponernos una medalla, de poco vale. Eso es lo que recoge nuestro proyecto, el legado», incide Carazo, que ya observa sus «frutos». «Estamos fortaleciendo nuestra programación, sumando nueva, como la Primera Bienal de Flamenco, rescatando alguna programación cultural que había desaparecido con la crisis, como Cines del Sur o el Festival de Fotografía Patata, dotándonos de nuevos equipamientos. Hoy estamos rehabilitando Rey Soler o San Matías con Navas. Trabajamos en abrir otros equipamientos», detalla.
«La Capitalidad Cultural Europea es la oportunidad real de ofrecer una transformación a Granada»
«Ya estamos recogiendo legado porque todas esas cuestiones van a permanecer en nuestra ciudad. Ese es el objetivo, que más allá de un reconocimiento, produzca un impacto y otro social, económico, sobre el empleo y la actividad que representa la industria cultural y creativa de nuestra ciudad», remarca. La delegación oficial granadina lo defendió de esta manera como una «fortaleza» de la candidatura. «Es un hecho diferencial de nuestra ciudad respecto a otras», sostiene la alcaldesa.
Otro de los pilares es la dimensión provincial que ha adquirido en Granada la propuesta. «No solo porque la institución provincial que representa a los municipios, la Diputación, forma parte del consorcio desde el primer minuto y nos ha acompañado el presidente, sino porque además se han sumado los 174 ayuntamientos de nuestra provincia, que es muy diversa y con signos políticos diferentes», argumenta Marifrán Carazo, quien asegura que, por ello, el tejido de municipios «empuja y da fuerza». «Esa diversidad contribuye a que nuestra capacidad como proyecto se amplíe y sea más importante. Nos puede servir también para equilibrar, compartir y sumar. No todas las candidaturas han trazado ese camino, lo han hecho así. Esta es una fortaleza de la candidatura, así lo hemos expresado», añade.
-Y ahora, ¿qué?
-Paciencia hasta el viernes. Estaremos aquí, en Madrid, para que se nos comunique la decisión. Vendremos con esa sensación, la que hemos trasladado hoy, del trabajo bien hecho hasta el momento y de tener entre manos un proyecto sólido, participado, apoyado y con enorme fortaleza, y con la vocación de darle continuidad. Granada, porque tiene ese impulso y esa fuerza que acompañan al proyecto, es riguroso y forma parte de nuestra planificación estratégica como ciudad, va a seguir impulsando el proyecto. Vamos a continuar haciendo lo que hemos hecho hoy: detallar, desgranar, avanzar, llevar al detalle y preparar 2031 y el futuro de la ciudad hasta 2040 conforme al proyecto que significa la Capitalidad Cultural.

