El Ayuntamiento de Almuñécar, en la costa de Granada, ha trasladado su «más profunda indignación y preocupación» ante la presencia de más de media docena de narcolanchas que han permanecido fondeadas y navegando con «total impunidad» frente a sus playas en los últimos ante la «imposibilidad material de la Guardia Civil para intervenir».
Dos narcolanchas quedan a la deriva en La Herradura por el temporal
Desde el municipio advierten de que «no es solo un desafío a la ley sino un síntoma alarmante del abandono institucional que sufre la Costa Tropical en materia de seguridad».
Desde el Consistorio han querido ser «tajantes» afirmando que su «admiración y apoyo» a la Guardia Civil «es total». «La profesionalidad y la valía personal de los agentes que velan por nosotros es incuestionable. Son hombres y mujeres que, con una vocación de servicio ejemplar, se enfrentan diariamente a situaciones de extrema peligrosidad».
Sin embargo, el consistorio afirma no poder permanecer callado ante «una realidad lamentable: se les está enviando a una guerra con las manos atadas. Lo que hemos visto estos días en Almuñécar y La Herradura no es un fallo de los agentes, es un fallo sistémico de gestión por parte del Ministerio del Interior».
Una imagen «bochornosa»
La imagen de estas embarcaciones ilícitas «campando a sus anchas» frente a residentes y turistas «es bochornosa», señalan. Pero más allá del daño a la imagen turística de un municipio de excelencia como es el sexitano, «lo verdaderamente grave es el riesgo real para la integridad física».
«No podemos esperar a que ocurra una desgracia irreparable para actuar. La falta de medios no solo es una falta de respeto a la soberanía de nuestras costas sino que pone en peligro de muerte a los guardias civiles que, con una inferioridad de condiciones insultante, intentan cumplir con su deber», ha señalado el alcalde de Almuñécar, Juan José Ruiz Joya.
«Nuestra costa no puede ser zona de refugio para el crimen organizado por el simple hecho de que el Estado no dota a sus fuerzas de seguridad de lo mínimo necesario para trabajar. Basta ya de palabras; Almuñécar y La Herradura exigen seguridad, medios y respeto para nuestra Guardia Civil», concluye el primer edil.

