La presidenta del consejo de administración del Granada, Sophia Yang, ha emitido un comunicado oficial en el que niega una presunta venta del club. La también cabeza visible del holding DDMC, al que pertenece la mayoría accionarial de la entidad rojiblanca a través de su filial española Daxian 2009, ha salido al paso de las informaciones publicadas en los últimos días acerca del futuro de la institución y ha aseverado que “no son ciertas”. “Estamos investigando la fuente y motivación de la desinformación”, ha sostenido.
“Desde la entidad queremos trasladar un mensaje de continuidad y tranquilidad a nuestra afición, instituciones, colaboradores y a todos los profesionales que forman parte del club”, agrega la breve misiva, que además subraya que “todos los esfuerzos de la entidad están centrados en la consecución de los objetivos deportivos de la temporada, así como el impulso de los proyectos estructurales que refuerzan el crecimiento y la estabilidad del Granada a medio y largo plazo”. “Agradecemos el apoyo constante de nuestra afición y reiteramos nuestro compromiso con el presente y el futuro del club”, concluye Yang.
Sus palabras responden a la información avanzada por el programa La Jugada de Granada, de Canal Sur Radio, que en concreto apuntaba hacia una inminente venta del club a la sociedad conformada por el que fuera director de operaciones de la entidad, Javier Rodríguez, y el abogado Antonio Mir, respaldados por un fondo de inversión que sostendría la parcela económica de la operación. Esta, a tenor de dicho medio, se cifraría en una horquilla de entre 35 y 40 millones de euros.
Fuentes del club rojiblanco consultadas por 101TV aseveraron que «no existe ningún proceso abierto con estas personas», más allá de trámites pendientes de resolución vinculados con la salida de Rodríguez de la institución rojiblanca. Del mismo modo, indicaron que tanto la propiedad como los dirigentes en Granada desconocían la información, que, según sugirieron, algún actor habría tratado de filtrar durante meses de manera interesada.
Distintas fuentes, de ámbitos externos al Granada, sin embargo, todavía sostienen que existirían un proceso de negociación abierto y avanzado para la adquisición del club. En el entorno del Ayuntamiento de la capital también se habría tenido conocimiento del mismo, aunque por ahora no habría nada cerrado. En cualquier caso, ninguna de estas informaciones vincula directamente la operación con Javier Rodríguez. 101TV ha tratado de contactar con el que fuera director de operaciones rojiblanco, si bien hasta ahora ha rechazado hacer declaraciones.
Una operación compleja
La venta del Granada, sea como fuere, no es en este momento una operación sencilla. El club permanece bajo la administración judicial de Luxemburgo, a la espera además de que se resuelva la Operación Líbero. Este contexto implica en primer lugar no solo que la propuesta económica satisfaga al holding empresarial que posee el paquete mayoritario de las acciones rojiblancas, sino que debe contemplar el abono de la sanción correspondiente a esta causa abierta. La tentativa de compra, en principio, incluiría este depósito en el montante ofrecido.
Más allá de ello, la oferta debe ser aprobada por el administrador judicial en cuyas manos se encuentra la gestión del Granada, que no puede ser actualmente traspasado sin el visto bueno de esta figura por más que convenza a sus propietarios la cantidad puesta sobre la mesa. La operación también debe ver la luz verde del Consejo Superior de Deportes, que solo la daría si existe una consolidada garantía jurídica de que la venta es viable, y de LaLiga. En este último aspecto, es reseñable que el holding DDMC carga con una deuda pendiente de abonar a la patronal a través de una filial que dispuso de los derechos de explotación televisiva de la competición en China.
No es el único pago pendiente. La propiedad rojiblanca todavía tendría una deuda pendiente con Gino Pozzo correspondiente al aplazamiento de la retribución de la adquisición del club en 2016, cifrada entonces en 37 millones de euros. Todo ello contribuye a enmarañar la posibilidad de que el Granada sea vendido, aunque pretendientes no le faltan. La entidad, a pesar de todo, se contempla desde el exterior como una institución atractiva. No son pocos los interesados que consultan por su situación, dispuestos a entablar negociaciones. Muchos menos son los que realmente emergen con solvencia, los únicos a los que los accionistas mayoritarios deciden escuchar.

