Es una de las primeras cuestiones que se realizan muchas personas al ver situaciones como las que vive Andalucía: ¿Qué ocurre con aquellas personas que, por desgracia, viven en la calle en catástrofes naturales y atmosféricas? Pues bien, por suerte, los distintos ayuntamientos se encargan de intentar proteger a los más vulnerables ante este tipo de circunstancias. Al igual que se intenta dar cobijo a aquellos vecinos cuyos hogares se encuentran en las zonas más próximas a las zonas inundables, lo mismo ocurre con las personas que no tienen un techo donde vivir.
Uno de los ejemplos de esta situación lo encontramos en Málaga, donde se esperan grandes acumulaciones y alertas por posibles desbordamientos desde la madrugada de este próximo miércoles. En este caso es el Área de Derechos Sociales, quienes han adoptado medidas de prevención y atención a personas sin hogar ante la previsión por precipitaciones.
La comarca de Ronda entra en alerta roja por lluvias desde la madrugada de este miércoles
De esta forma, la Unidad de Calle revisará las ubicaciones de mayor vulnerabilidad en las que se puedan encontrar estas personas, tales como arroyos o puentes bajo los cauces. Se les informará del riesgo de lluvias y se le ofrecerá la posibilidad de acceder a alguna plaza de acogida.
Recomendaciones
Antes del inicio de la hora prevista de lluvias se aconseja retirar del exterior de las viviendas los objetos que puedan ser desplazados por la lluvia como macetas, toldos, etcétera; colocar en las zonas altas los objetos de mayor valor, junto a la documentación de identificación personal para evitar que se mojen; tener preparada una linterna por si se interrumpiera el suministro eléctrico; y no aparcar en cauces secos ni en la orilla de ríos para evitar ser sorprendido por la crecida.
Durante la lluvia, cerrar puertas y ventanas para evitar daños; no tocar ningún aparato eléctrico que esté conectado y mojado; si la lluvia sorprende en la calle, no atravesar tramos inundados; localizar en todo caso las zonas más altas para dirigirse a ellas en caso necesario; y alejarse de ríos, torrentes y zonas bajas de laderas.
En lo que respecta a la carretera, evitar desplazamientos, especialmente de noche; si hay necesidad imperiosa de utilizar el coche, circular preferentemente por autovías y autopistas; prestar atención a posibles corrimientos de tierra o socavones en la calzada; y si se tienen problemas de visibilidad, parar en el arcén y señalizar la posición.
También prepararse para abandonar el vehículo si se atasca y el agua sube por encima del eje de la rueda y salir por las ventanillas si sigue subiendo el nivel; evitar balsas de agua y zonas inundadas; y circular con marchas cortas y avanzar despacio.

