El próximo 29 de noviembre, los ciudadanos están llamados de nuevo a las urnas tras el anuncio de adelanto electoral del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Organizar estos comicios supondrá un coste aproximado de casi seis euros por votante.
Los ministerios de Hacienda e Interior son los encargados de gestionar y organizar todos estos costes electorales
Esta factura recae directamente en los Presupuestos Generales del Estado y, debido a la naturaleza anticipada y de urgente necesidad de la cita, también se recurre al fondo de contingencia diseñado para imprevistos.
La mayor partida del presupuesto
Los gastos de organización y logística representan la mayoría de la partida presupuestaria, suponiendo el 85 % del gasto total de las elecciones. Son fondos que el Estado gestiona de forma directa para garantizar la apertura de los colegios y el correcto funcionamiento del escrutinio.
A modo de referencia, en las pasadas elecciones generales de 2023, esta logística costó casi 221 millones de euros, una cifra impulsada por el enorme aumento del voto por correo a causa de las vacaciones estivales.
Clasificación de los gastos
Los servicios postales son los más costosos y variables de todo el proceso y se destina a pagar a Correos. En 2023 supuso más del 45 % del presupuesto logístico, superando los 100 millones de euros. Financia el envío de las tarjetas censales, las papeletas de propaganda a los hogares y toda la gestión logística integral del voto por correo.
El despliegue de Administraciones Públicas representa el 36%, lo que se traduce en unos 80 millones de euros. Su función es cubrir el funcionamiento de la Oficina del Censo Electoral, las dietas y horas extras de las fuerzas de seguridad del Estado, que garantizan el orden de los colegios y el traslado de las urnas tras el recuento.
El material físico, el personal y la infraestructura de los colegios durante el domingo electoral acumula más de 22 millones de euros. Aquí la mayor parte corresponde a las dietas de los más de 180.000 ciudadanos que conforman las mesas.
La contratación del sistema informático centralizado encargado de procesar los datos provisionales en tiempo real y otros imprevistos forman un 7%.
La maquinaria estatal ya se ha puesto en marcha para garantizar que todos los engranajes funcionen el próximo 29N, en un proceso donde cada céntimo está previamente calculado para velar por la normalidad democrática de la jornada.
Síguenos en redes





