La función principal de un filial siempre debe ser la de nutrir a un primer equipo. Más allá de esa primordial razón de ser, debe competir y poder salir a flote sobre el verde a pesar de dicho diezmo. Es algo que le ha costado superar al Atlético Malagueño en la presente temporada, estrenándose en Segunda RFEF tras el ascenso sin varios de sus referentes como Ángel Recio o Rafita y otros artífices de la promoción, los tan lejanos Chupete y Rafa Rodríguez, por recitar un ejemplo. Es por ello que, ávido de líderes, la segunda unidad blanquiazul ha encontrado en Alfonso Rodríguez un nuevo jerarca, tan polivalente -ejerce de central zurdo siendo diestro y habiendo irrumpido como lateral derecho- como determinante en un equipo del que ya es jefe de la zaga.
El marbellí se doctoró con viento en contra en una agitada tarde del sábado 14 de febrero en un partido, que se pudo ver a través de 101TV, frente al Lorca Deportiva en la Ciudad Deportiva Fundación Málaga CF. Los costasoleños, inmersos en una complicada dinámica, habían logrado encadenar dos encuentros consecutivos sin conocer la derrota, algo noticioso en un grupo tan igualado como el IV de Segunda RFEF. También arribaba con esa dinámica el cuadro lorquino, buscando imponerse en tierras malagueñas.
El partido comenzó con cierto respeto por parte de ambas escuadras, reinando la igualdad sin excesivas oportunidades. Se quiso soltar el equipo de Bravo, pero las amenazas de los de Sebas templaron sus ánimos. En una de las múltiples faltas laterales que botaron los locales en la primera mitad, Marcos Rosa impactó el centro de Juani con el larguero, siendo la más clara de los malacitanos hasta el descanso.
Fue justo antes del mismo intermedio cuando Peque alcanzó un balón largo acostado en el flanco diestro. El extremo piso la bola e incluso dibujó una bicicleta antes de ajustar con la zurda un precioso remate en la escuadra rival. El primero del choque llegó de manera inapelable con la firma del ’11’ lorquino, dando el mando al filo del paso por vestuarios.
La segunda mitad también contó con un tramo de tanteo. Sendos conjuntos se acoplaron al guion del duelo con el encuentro en disputa. Los visitantes trataron de ampliar la renta, pero el Malagueño persistió y recibió de buen grado las incorporaciones desde el banquillo. Uno de los ingresados en la segunda parte, Ismael Salguero, colocó con tensión un centro en el balcón del área pequeña. Despeje y peinada mediante, la bola acabó llegando a pies de un Alfonso Rodríguez que quiso rubricar su brillante encuentro. El oriundo de Marbella empujó a la red para devolver el empate al marcador a falta de 20 minutos.
Con cierto sabor amargo se cerró el partido debido al aparatoso golpe que recibió Lucas Bretón. El centrocampista dominicano, que había ingresado pocos minutos antes, recibió en el balcón del tiempo de descuento un impacto en la cara que a la postre le impidió continuar. Los blanquiazules, en inferioridad durante el descuento, la tuvo para llevárselo. Una buena combinación desde la banda derecha acabó en pies de Alexis Chamorro. El natural de Asunción no consiguió concretar remate, por lo que perecieron las opciones de triunfo sin siquiera probar suerte.
Con este empate, el Atlético Malagueño suma tres encuentros sin conocer la derrota, antecedente positivo sustentado por las sensaciones en la antesala de la visita al líder, el Águilas, en el que será una dura prueba en el casi utópico objetivo de la permanencia.

