Joan Roca, un nombre y un apellido. Ocho letras en dos palabras de cuatro letras que cuando van juntas explican el éxito internacional de la gastronomía española. El hermano mayor de esa historia maravillosa que es el Celler de Can Roca, elegido el mejor restaurante del mundo en más de una ocasión, pasó por el Festival de Málaga para la presentación del documental ‘Uno de los nuestros: Legado Joan Roca’, una obra que intenta explicar no ya el éxito del chef y la admiración del resto de sus colegas, sino por qué la cocina española es un referente en todo el planeta.
☕El chef Joan Roca afirma que «nacer y crecer en un bar de barrio sirviendo cafés, comida sencilla y honesta» tanto a él como a sus hermanos le ha servido «para aprender muchísimo de las personas y te da herramientas para circular en la vida». El cocinero del Celler de Can… pic.twitter.com/c6rwgVISyG
— 101TV Málaga (@101tvMalaga) March 13, 2026
Preguntado por la referencia mafiosa de la película con el gancho de ‘Goodfellas’ de Scorseses, Joan Roca se ríe afable como se muestra en todo momento. «Los cocineros podemos parecer una mafia, pero no lo somos. Somos buena gente que nos llevamos bien. Este documental si algo cuenta es la buena relación que tenemos todos, eso explica también el por qué del reconocimiento internacional de nuestra cocina. Resalta las complicidades, el respeto, las amistades y el afecto que nos tenemos, aunque me toque a mí el protagonismo», expresa el cocinero de Girona.
Entre los grandes de los fogones, ni en los medianos ni en los pequeños, vuelan los cuchillos. Y eso se puede ver incluso cuando las cámaras no están presentes. «Al final los valores que están vinculados a este oficio son la generosidad, la hospitalidad, esa idea de trabajar atendiendo a la gente. No hay ningún postureo, cuando dan una estrella a alguien todos los celebramos, cuando dan un premio lo llamamos y felicitamos. Es bonito y no pasa en todos los sectores», explica Roca sobre el corporativismo positivos que asegura reina en la alta cocina nacional.
La buena relación entre el cine y la gastronomía
Algo que se ve en el documental dirigido por Jorge Fernández Mayoral y Virginia Jönas Urigüen que se ha podido ver en el 29 Festival de Málaga. «El cine lo que hace es acercarte cosas que pasan. La cocina es una forma de comunicar y el cine también, por eso conectan tan bien. Es bonito ver cuántos documentales y películas tienen la cocina como trasfondo. Detrás de la cocina hay historias bonitas», resume el chef homenajeado en dicho filme sobre la perfecta simbiosis entre el audiovisual y las cosas del guisar y el yantar.
«Es lo que dice Joan, más allá de la parte estética de belleza, también está el hecho de que detrás de la cocina hay historias interesantes de aprendizaje, de superación o de conocer territorios. Es muy transversal. Por eso casan bien el cine y la cocina porque donde hay gente esforzándose hay historias que contar. Todo el mundo ve los oropeles pero hay mucho esfuerzo, trabajo y dedicación», apunta la directora Virginia Jönas Urigüen sobre lo bien que empastan el cine y la gastronomía. «Historias como la de Joan te conectan con un barrio, con una ciudad, con una historia donde la humildad impera. En este documental contamos que es su historia ha inspirado a los grandes nombres de la cocina en este país», añade el otro director, Jorge Fernández Mayoral.
La convivencia entre la alta cocina y la popular
España fue un país que pasó del bar de barra de aluminio o de madera a los gastro y a los restaurantes de alto nivel con otro tipo de diseños y con el acero corten predominando la escena. Una transición que implica muchos cambios sociales, pero que se ha hecho bien, ya que al final conviven la alta cocina y la popular.
Así lo reflejo Joan Roca. «Lo que da pie a la cocina de alto nivel es esa cocina popular, arraigada, la que nos ha enseñado, nos inspira y sigue vigente. Las dos lo son y siguen siendo importantes», recalca el chef, quien además manifiesta que «siempre habrá más restaurantes para un público que los visita más a menudo, más próxima, asequible y accesible», pero que lo importante es cómo esas dos cocinas dialogan y conviven, y los propios jóvenes toman un camino u otro.
En toda esta nueva era de la cocina hay otro factor como el de los ‘críticos influencers’, los creadores de contenido que se han llevado puesta la polémica en el Festival de Cien de Málaga, y que Roca no ve como una invasión en el caso de la gastronomía sino «como una incorporación de nuevas miradas que llegan a un gran público y hay que tenerlos en cuenta, jóvenes con mirada curiosa, inquieta, vivir experiencia y contarla».
Queda lo más importante: «Seguir»
Sobre una película que el chef del Celler de Can Roca crea que capta bien las esencias de lo que ha sido su mundo se va a ‘Ratatouille’, el filme de animación que a tanto público ha llegado y que según el cocinero catalán «capta bien las esencias del oficio». Una profesión que le ha acompañado siempre con éxitos, estrellas y todos los reconocimientos, los de sus compañeros y los de los críticos. Pero todavía queda lo mejor: «Seguir, me parece que seguir es ya de por sí un propósito maravilloso. Seguir transmitiendo consistencia, compartiendo conocimiento y proyectos».

