Adelante Andalucía sacó dos escaños en 2022: uno en Cádiz y otro en Sevilla. Cuatro años después, la formación que ahora lidera José Ignacio García aspira, como mínimo, alcanzar los cuatro representantes en el Parlamento andaluz. Y en esa batalla por arañar votos y poder pelear algún diputado más entra en juego Málaga.
Los andalucistas han fijado en la provincia de Málaga sus principales opciones para expandir su mapa electoral. En la capital de la Costa del Sol tuvo lugar la presentación de los candidatos y también es la ciudad que han elegido para el acto de arranque de campaña en la tradicional noche de la ‘pegada de carteles’ y el mitin de lanzamiento.
La razón principal de esta apuesta de Adelante Andalucía por Málaga es que es la segunda circunscripción, con 17 escaños, que más reparte tras Sevilla (18). Pero en el equipo de esta formación de izquierdas ven argumentos de peso, más allá del dato poblacional, para trasladar sus esfuerzos a territorio malagueño.
Por un lado, está el hecho de que ven que es donde es más agitado el debate por temas como la vivienda o la sanidad y ven la Costa del Sol como un sitio fuerte del PP, la tierra de Juanma Moreno, pero también donde más pueden plantear estas ideas de oposición a los populares buscando el voto del rechazo.
La tierra de Blas Infante y García Caparrós
Luego está el hecho simbólico de que Málaga es un foco importante de andalucismo por cuestiones geográficas , sociales y políticas. El centro de Andalucía a nivel sentimental es Ronda y a nivel regional es Antequera. Málaga es técnicamente el parteaguas entre el occidente y el oriente, esa provincia en medio de esa división que colinda con otras cuatro demarcaciones. Algo que se refleja en la variedad de acentos y tradiciones que van de la Málaga interior a la costera y viceversa.
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En lo histórico, Málaga es la cuna de Blas Infante, el casareño más universal, y en ese punto que limita con Cádiz se da un foco importante de sentimiento andaluz desde la gaditana Sierra de Grazalema hasta la vecina Serranía de Ronda o en la zona de la Costa con localidades como la propia Casares o Estepona se palpa cierta fuerza verdiblanca. Luego está el caso concreto de García Caparrós, el joven asesinado en 1977 durante una manifestación a favor de la autonomía, como otro símbolo histórico del andalucismo que reivindica Adelante.
Salir más allá del eje Cádiz-Sevilla
Adelante Andalucía ha visto más asentados sus sillones en Cádiz, de donde proviene el núcleo duro de una formación que fundaron Teresa Rodríguez y Kichi, o Sevilla, donde desde el trabajo en el Parlamento han ido dándose a conocer en una provincia que siempre ha tenido hueco para propuestas política de tinte andaluz. No es casual, por tanto, que haya descargado parte de su artillería electoral para Málaga, acumulando convocatorias electorales tanto en la campaña como en la precampaña.
Los cálculos internos de Adelante pasan por arañarle a Vox ese disputado último escaño en provincias como la malagueña y aspirar a mayor representación. Su techo ahora mismo, según algunas encuestas, estaría en los cuatro parlamentarios y tienen difícil llegar a esa cifra mágica de cinco que les permitiría formar grupo propio y no estar en grupo mixto.
No obstante, el Barómetro del Centra tampoco es muy halagüeño con los andalucistas y sitúa su margen entre los dos y tres escaños, lo que significaría repetir o como mucho subir uno. Luego están los ‘trackings’ internos de los partidos que sitúan esa posible mayoría del PP y una gran ventaja en provincias como Málaga donde si volviera a cosechar los diez escaños sería un gran resultado dejando muy poco margen al PSOE y al resto de formaciones.
Ya sabe lo que es un campero
Por si acaso, el candidato de Adelante Andalucía, el jerezano José Ignacio García, ya guarda en la carcasa de su móvil un escudo del Málaga CF que le dio un peñista aficionado al equipo blanquiazul durante una visita al Valle del Genal. Un guiño más en esa batalla por el discutido voto y ampliar su radio de acción para acudir al Parlamento de San Telmo con más representación una vez que se componga el hemiciclo. El beneficiado sería Luis Rodrigo, la persona que figura como número de la lista por Málaga, quien ya le ha enseñado al líder andaluz lo que es un campero (el bocadillo típico de Málaga) o cómo convertirse en un ‘boquerón de pro’.

