Andalucía volverá a ser una de las grandes claves de las elecciones generales del 29 de noviembre. No solo porque es la comunidad más poblada de España, sino porque es también la que pone más diputados sobre la mesa: 61 de los 350 escaños del Congreso. Son 61 batallas provinciales que, sumadas, pueden tener un peso decisivo en la fotografía final del Parlamento y, por tanto, en las posibilidades de cada partido para formar Gobierno.
Los andaluces acudirán a las urnas apenas seis meses después de las elecciones autonómicas del pasado 17 de mayo, pero el escenario de unas generales es diferente. En este caso, el territorio no funciona como una única circunscripción: cada una de las ocho provincias andaluzas reparte sus propios escaños. El resultado de Almería no se mezcla con el de Málaga, ni el de Cádiz con el de Sevilla. Cada provincia libra su particular batalla electoral y de la suma de todas ellas salen los 61 diputados que Andalucía envía al Congreso.
El Congreso está formado por 350 diputados y cada provincia recibe inicialmente dos escaños, mientras que Ceuta y Melilla eligen uno cada una. Los otros 248 diputados se distribuyen entre las provincias en función de su población
Así se reparten los 61 escaños
La provincia que más diputados elegirá será Sevilla, con 12 escaños, seguida muy de cerca por Málaga, con 11. Después aparecen Cádiz, con 9; Granada, con 7; Almería y Córdoba, con 6 cada una; y Huelva y Jaén, con 5 representantes cada una.
La clave está en que los 61 escaños no se asignan en función del porcentaje de voto autonómico de cada partido. Un partido puede ser la fuerza más votada en Andalucía y no obtener el mismo porcentaje de representación que de votos, porque los diputados se adjudican provincia por provincia. Es una diferencia fundamental para entender el mapa electoral de la comunidad.
¿Por qué Andalucía tiene tantos diputados?
La respuesta está en la propia Ley Orgánica del Régimen Electoral General. El Congreso está formado por 350 diputados y cada provincia recibe inicialmente dos escaños, mientras que Ceuta y Melilla eligen uno cada una. Los otros 248 diputados se distribuyen entre las provincias en función de su población.
Por eso Andalucía, con ocho provincias y una población muy elevada, concentra una parte importante de la Cámara. Sus 61 diputados representan casi uno de cada seis escaños del Congreso.
Y eso explica por qué lo que ocurra en Andalucía puede tener consecuencias más allá de la comunidad. Una diferencia de varios diputados entre dos grandes bloques puede resultar determinante cuando, tras las elecciones, llegue la hora de buscar los 176 escaños que marcan la mayoría absoluta del Congreso.
No es la única gran bolsa de escaños
Aunque la región sureña es la que más diputados aporta, el resto del mapa también será determinante. Cataluña suma 48 escaños y Madrid 37, mientras que la Comunidad Valenciana aporta 33 y Castilla y León, 31. Galicia elige 23 diputados; Castilla-La Mancha, 21; País Vasco, 18; Canarias, 15; Aragón, 13; Murcia, 10; Extremadura, 9; Baleares, 8; Asturias, 7; Navarra y Cantabria, 5 cada una, y La Rioja, 4.
A ellas se añaden Ceuta y Melilla, con un diputado cada una, hasta completar los 350 representantes de la Cámara. La LOREG establece que las provincias son las circunscripciones electorales para el Congreso y que el decreto de convocatoria determina el número de diputados que corresponde elegir en cada una.
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