Día de contrastes y números sobre la mesa en la provincia. El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado una de las noticias políticas más destacadas de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre de 2026: Cádiz perderá un diputado en el Congreso, pasando de nueve a ocho representantes.
El motivo oficial responde a una pérdida de peso poblacional respecto al resto de España, un retroceso relativo que va a hacer que los partidos políticos se peleen con fuerza por los puestos de salida en las listas electorales.
Sin embargo, la realidad a pie de calle dibuja una auténtica paradoja demográfica. Casi a la misma hora en la que se conocía el recorte del BOE, brotaban datos locales que demuestran que la provincia vive un dinamismo residencial sin precedentes en sus principales núcleos, los cuales actúan como verdaderos imanes de población. Basta con tomar unas muestras elegidas al azar entre varias poblaciones de la geografía gaditana —de distintos colores políticos y con volúmenes de vecinos muy diversos— para comprobar que este estirón es una tendencia compartida que esquiva las siglas de los gobiernos de turno.

El primer ejemplo evidente de este fenómeno se localiza en el corazón de la quinta ciudad de Andalucía.
El Ayuntamiento de Jerez presentaba unos datos del Padrón Municipal —actualizados a agosto de 2026— que demuestran que el centro histórico está viviendo un auténtico boom residencial. El ámbito delimitado por el Plan Jerez Centro cuenta ya con 27.596 residentes, frente a los 25.737 que se contabilizaron en el año 2025.
Esto se traduce en 1.859 habitantes más en apenas doce meses, lo que supone un crecimiento del 7,22 por ciento en unas secciones censales que incluyen tanto el recinto intramuros como barriadas con tanta solera e historia flamenca como Santiago, San Miguel, San Pedro o Madre de Dios. Para el Gobierno local de Jerez, estas cifras avalan la gestión de la vivienda y confirman que el corazón de la ciudad recupera su función esencial como espacio habitable.
Este repunte de vecinos coincide en el tiempo con el Plan Jerez Centro, aprobado inicialmente y por unanimidad por el Pleno municipal el pasado mes de septiembre con el objetivo de ordenar los usos turísticos, recuperar inmuebles abandonados y evitar que los barrios se conviertan en meros decorados.

Sin embargo, la Campiña jerezana no es la única que tira del carro provincial. Si se desplaza la mirada hacia el Campo de Gibraltar, la pujanza demográfica se transforma en cifras de récord en una gran urbe como Algeciras, consolidada de forma incontestable como el gran transatlántico de la comarca. Si su padrón oficial de 2023 registraba 123.393 habitantes, la ciudad ha protagonizado un salto espectacular hasta alcanzar los 128.082 habitantes a fecha de 1 de enero de 2026.
Esta explosión de nuevos vecinos en Algeciras tiene un reflejo directo en el censo electoral para la cita del 29 de noviembre: de los 90.679 electores con derecho a voto en 2023 se ha pasado a un censo de 95.607 personas. Son casi 5.000 potenciales votantes más en las urnas algecireñas, una inyección de peso político local que choca frontalmente con el tijeretazo que sufre la representación de la circunscripción en Madrid.
A pocos kilómetros, y cambiando sustancialmente la escala de población, el municipio de San Roque ratifica que el fenómeno no es una excepción aislada, sino una tendencia estructural en la comarca. La localidad, que en las elecciones municipales y generales de 2023 apenas superaba la barrera de los 34.000 habitantes, arranca este tramo final de 2026 superando holgadamente los 34.600 vecinos empadronados.
Al igual que ocurre en Algeciras, sus urnas reflejan este estirón residencial, ya que San Roque acudirá a los próximos comicios generales con un censo de 23.591 personas con derecho a voto, sumando casi 900 electores respecto a un cuerpo electoral que en 2023 se quedaba en 22.702 votantes.
La fotografía final que deja este martes de números sobre la mesa es, cuanto menos, singular. Mientras el mapa electoral nacional encoge la representación de Cádiz, este examen de urgencia por diferentes plazas de la provincia demuestra que sus motores locales —el centro histórico de Jerez, el núcleo urbano de Algeciras y la expansión de San Roque— no han parado de sumar familias, llenar calles históricas y ensanchar censos en los últimos tres años.
Una vitalidad local incontestable que, sin embargo, no ha bastado para salvar el noveno escaño gaditano en el tablero político nacional.
Síguenos en redes






