Antonio Maíllo no será el candidato del Frente Amplio en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. El coordinador federal de Izquierda Unida ha despejado así una de las incógnitas que rodean a la nueva confluencia de la izquierda, aunque su decisión no implica que vaya a mantenerse al margen de la campaña. Su argumento es que su compromiso político está ahora en Andalucía, donde acaba de ser elegido parlamentario. «No sería serio irme de Andalucía», ha defendido en declaraciones a la Cadena SER.
La decisión llega en plena negociación para intentar reunir bajo una misma candidatura a las distintas fuerzas situadas a la izquierda del PSOE. Y en ese tablero hay una pieza que todavía está por encajar: Podemos. Irene Montero planteó este lunes celebrar unas primarias abiertas a toda la izquierda los próximos 14 y 15 de octubre para elegir al cabeza de lista de una futura coalición. Maíllo no cierra la puerta a debatir esa propuesta, pero pide hacerlo cara a cara.
Maíllo quiere sumar con Podemos
De hecho, el dirigente de IU asegura que se encontró con Montero por las calles de Madrid y aprovechó para trasladarle precisamente esa petición. Quiere que Podemos se siente con los partidos que integran el Frente Amplio para explicar su propuesta «no por la tele», sino «sentados en una mesa de manera fraternal». Una forma de rebajar el ruido público en unas negociaciones que llevan meses desarrollándose de manera discreta.
Mientras tanto, Maíllo avanza que el Frente Amplio tendrá candidato «en los próximos días» y defiende un proyecto con varios referentes y sensibilidades. Entre los nombres que ha puesto sobre la mesa aparecen Mónica García, Ada Colau, Irene Montero o Joan Baldoví, aunque evita situar a ninguno como cabeza de lista. «Los tiempos del fulanismo se han acabado», ha resumido, reivindicando una candidatura más coral.
Eso sí, aunque no estará en las papeletas como candidato, Maíllo sí promete un papel activo durante la campaña. Asegura que se «desgañitará» en mítines, encuentros y actos del Frente Amplio. Su sitio, al menos en las listas, estará en Andalucía; el reto político, en cambio, se jugará a escala nacional.
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