Emma Rodríguez es una joven prodigio almeriense que tiene entre ceja y ceja desafiar al cálculo mental. La pequeña será una de las únicas tres participantes españolas del Campeonato Internacional Aloha Mental Arithmetic 2026 que se celebrará en Panamá, donde desarrollarán todas sus facetas. Deberá resolver 70 operaciones matemáticas complejas en apenas cinco minutos, todo un reto al alcance de muy pocos.
Forma parte de una reducida expedición española compuesta por solo tres participantes —ella y dos hermanos de la Comunidad de Madrid— que se medirán con cerca de un millar de menores procedentes de una treintena de países en una cita de alto nivel. «Lo han declarado como un evento nacional. Vamos a tener una recepción por el gobierno, por las autoridades», explica a EFE Ángeles Vergel, delegada provincial de ALOHA en Almería.
La aventura de Emma comenzó hace dos años impulsada por la curiosidad. «Fui yo porque mi hermano se apuntó y me daba mucha ilusión», cuenta la propia protagonista, de pocas palabras pero mente vertiginosa, que se sintió atraída desde el principio por «los campeonatos» y la posibilidad de «viajar».
¿En qué consiste este método?
El método ALOHA se basa en el uso del ábaco y el cálculo mental. «El objetivo es que lleguen a visualizar el ábaco, que no es nada fácil. A la misma vez que lo visualizan están ejercitando el hemisferio derecho, se lo pasan al izquierdo y así trabajamos el cerebro en su totalidad», detalla Vergel.
Más allá de la rapidez numérica, la práctica sostenida de esta disciplina aporta beneficios transversales en el desarrollo de los menores, mejorando notablemente su capacidad de atención, la concentración y la resolución de problemas cotidianos.
Una confianza que Emma exhibe constantemente en el aula extraescolar: «Cuando tenemos fórmula nueva presta mucha atención siempre. Lo explico una vez y me dice: ‹ya lo he entendido›», ilustra su profesora sobre la actitud de la joven almeriense.
La joven demostrado una capacidad excepcional, superando su propia velocidad con el ábaco físico gracias al dominio de fórmulas numéricas que denominan «amigos pequeños» —para sumar cinco— y «amigos grandes» —para sumar diez—
A diferencia de otros competidores, e incluso de su propio hermano mayor, Iván, veterano también de la metodología, la almeriense cuenta con una gran baza a su favor: su excelente gestión del estrés. «Él en casa es más rápido que ella, pero ella en las competiciones es más rápida. Aguanta la presión muchísimo y en los exámenes se crece», desgranan sus padres, Patricia Tonioni y Jorge Rodríguez.
Como muestra de esa competitividad, la niña logró alzarse recientemente con el subcampeonato en el I Campeonato Provincial celebrado en la capital almeriense a pesar de competir enferma; un palmarés que suma al título de campeona nacional absoluta logrado en Madrid en 2025, donde resolvió 64 operaciones frente a las 60 que promediaba en casa.
Un expediente intachable
Esta asombrosa agilidad mental también se refleja en su expediente académico en el colegio Liceo Mediterráneo de El Ejido, donde mantiene calificaciones de entre 9,8 y 10 en matemáticas. «Cuando tenemos que hacer matemáticas, me acuerdo —de las enseñanzas de ALOHA— , y me pongo a hacerlo más rápido», asegura la estudiante, que tiene un objetivo muy claro en clase: «Voy a ser la más rápida haciendo sumas».



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