Chupete se ha tatuado al Cautivo, al Señor de Málaga. Era su promesa si ascendía con el Málaga: «Voy a ir con el Cautivo hasta el final de mis días. Es mi Señor», ha dicho Carlos Rubio al micrófono de 101TV. El ariete cordobés ha señalado que es un «malaguista más» que se siente «mitad cordobés, mitad malagueño».
El mítico Chupe, con su pelo rosa y azul, ha sido el tótem de la fiesta malaguista que ha congregado a 185.000 personas en las calles de Málaga. Eso sí, uno de los momentos bonitos ha sido la parada en la iglesia de San Pablo para ver al Cautivo.
El jugador cordobés del Málaga CF ha sacado, incluso, la bandera del Cautivo a las puertas del templo del barrio de La Trinidad, donde se ha reencontrado con el Cautivo, ‹patrón› del club Martiricos.
El alma de la fiesta
El alma de la fiesta se llama Chupete, es el hombre gol del Málaga y el que lleva la voz cantante en las fiestas con ese peinado estrambótico con el pelo azul y rosa. Así ha arrancado varios cánticos a la afición congregada en la Plaza de la Marina. Además, lleva puesta la camiseta con la que el club jugó la Champions League, la del EuroMálaga.
Otro momento magnífico ha sido cuando Chupete ha anunciado que los dos mejores jugadores del equipo esta temporada, él y Larrubia, van a quedarse la próxima temporada en el conjunto blanquiazul en Primera.



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