Bryan Zaragoza volvía a reencontrarse con su ciudad como futbolista profesional, pero el regreso ha terminado de la peor manera posible. Durante un tramo del encuentro, la afición del Málaga le dedicó cánticos ofensivos al extremo malagueño, que, al término del partido, quiso acordarse de lo sucedido. El futbolista del Espanyol se pronunció sobre lo ocurrido y dejó una frase contundente: «Nunca me han querido en el club».
Tras un partido intenso y marcado por los insultos dirigidos hacia Bryan, el jugador atendió a los micrófonos de DAZN, donde respondió a la polémica generada por la celebración de su gol. Todo comenzó después de que el extremo malagueño anotara y celebrara el tanto de manera efusiva. Para justificar su reacción, explicó: «Nunca he jugado allí, no tengo por qué no celebrar el gol». Además, quiso «pedir perdón» y aclaró que su gesto no iba dirigido contra la afición del Málaga.
Un reencuentro que con el Málaga que ha terminado mal tras su gol
El cariño que se presuponía en este reencuentro quedó en un segundo plano tras el gol del futbolista en los primeros minutos del encuentro, que abrió la jornada 8 de LaLiga EA Sports. Bryan celebró el tanto frente a la grada de animación y se llevó la mano a la oreja en un gesto reivindicativo que generó polémica y provocó el enfado de buena parte de la afición malaguista. La tensión fue en aumento y, en varios momentos del partido, se escucharon cánticos muy duros contra el jugador: «Bryan, muérete».
Por si fuera poco, el futbolista, con pasado en el CD Tiro Pichón, protagonizó un enfrentamiento con Carlos Puga que terminó con una tarjeta amarilla para cada uno. Este incidente incrementó la hostilidad hacia el jugador del barrio de La Unión, que recibió pitos y cánticos ofensivos cada vez que entraba en contacto con el balón.
Declaraciones anteriores a favor del Málaga
Lo sucedido contrasta con las declaraciones que Bryan Zaragoza realizó el pasado verano, cuando expresó su cariño por el equipo de su tierra. Esta misma semana, el extremo había reiterado ese sentimiento en varias entrevistas con medios locales: «Toda mi gente es del Málaga, le tengo mucho respeto y cariño».
La diferencia entre esas palabras y la reacción de la grada tras su celebración ha avivado la polémica en torno al malagueño, cuyo regreso a la que fue su ciudad se ha convertido en un episodio de tensión entre el futbolista y parte del malaguismo.
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