Este verano se produjo la salida del Unicaja de Mario Saint-Supéry tras varias cesiones. El canterano cajista se fue directo a la NCAA, liga universitaria de Estados Unidos, y su marcha afectó a la ‹marea verde›, que vio como se iba uno de sus ojitos derechos.
«Yo soy malagueño y sigo siendo del Unicaja. Por circunstancia de la vida he estado menos tiempo del que estuve y cuando me despedí dije que Unicaja será siempre el equipo de mi vida. No fue una decisión fácil, tuve la oportunidad de estar en el primer equipo y los caminos de la vida nos separó pero estoy seguro que nos volverán a juntar», afirma en Zona Verde el de Rincón de la Victoria.
Se tenían muchas expectativas en su figura como joven promesa, pero no pudo de gozar de muchos minutos: «Fueron unos años raros porque siempre estaba acostumbrado a jugar y competir mucho que es lo que más me gusta. Crecí como jugador y como persona y gané muchas experiencias, aunque es verdad que estaba con ganas de jugar y hubo momentos que, no culpo a nadie, en los que no podía decir nada porque los jugadores que habían eran increíbles y la dinámica del equipo era increíble pero lo disfruté».
Con una plantilla ‹dorada› tenía complicado el poder jugar: «Cuando estoy en la pista pienso que soy el mejor. Había jugadores como Kendrick, Alberto o Tyson Carter que daban un nivel increíble y lo ganaban todo».
El movimiento no gustó en el Unicaja Baloncesto, ¿le molestó algo de la salida?: «No, yo creo que no. Yo miro por mí y por mi salida y Unicaja mira por sus intereses, ellos tomaron sus decisiones y están contentos».



Síguenos en redes


