Melwin Pantzar llegó al Unicaja en este pasado verano tras disputar las últimas temporadas en Surne Bilbao Basket. El jugador ha mostrado su felicidad con la llegada a Málaga, y destaca el valor de la ciudad para los países nórdicos: «Desde qué estoy aquí mis familiares me preguntan más, al final, para un sueco Málaga es el mejor lugar del mundo».
Respecto a su llegada al club, el base sueco ha mostrado su admiración por lo logrado en las campañas pasadas, a la par de su sorpresa por el interés qué mueve el baloncesto en la ciudad: Unicaja es un club muy grande, en los últimos años han ganado muchos títulos y se nota el interés. En el media day vi muchos periodistas y este detalle muestra el gran interés que genera el baloncesto y el club en la ciudad”.
Su voluntad de permanecer en el Unicaja llega desde la firma de su contrato, que finalizará en 2030, y tras sus primeros meses, no cambia la misma: «Tengo un contrato largo, quiero mejorar y aprender de todos y ser un jugador importante. Uno de mis ejemplos es Kendrick Perry. Ojalá poco a poco vaya mejorando».
Pese a su felicidad por estar en el Unicaja, Melwin Pantzar ha tenido que cambiar varias facetas de us juego para encajar en la filosofía de su nuevo entrenador, Txus Vidorreta, el cual ha elogiado: «Al principio me costó, Txus ha hecho un gran trabajo explicando cuando correr y cuando parar y que quiere de mí. Me ha explicado el estilo para ayudar al equipo y que a veces no debo correr para beneficiar al grupo».
Este pasado fin de semana el Unicaja logró la primera victoria de la temporada en Liga Endesa ante Morabanc Andorra. Respecto a este tema también habló Pantzar, el cual fue autocrítico y no pasó por alto las desconexiones que igualaron el encuentro: «Creo que hicimos un buen partido pero desconectamos en ciertos momentos, alguna pérdida y alguna mala defensa nos hicieron bajar el nivel. Pretendemos mejorarlo, queríamos ganar de más pero ellos jugaron bien».
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