Llenar el tanque de los vehículos, sin importar el tipo ni el tamaño, es cada vez más caro y afecta a los bolsillos de la población. El aumento de la gasolina, por ejemplo, encadena con esta 11 semanas con los precios al alza. Esta continua subida ha generado que haya alcanzado el máximo anual. Por su parte, los vehículos con un motor diésel también se ven afectados, ya que, semanas después de la rebaja fiscal a este tipo de carburante, ha retomado las subidas.
Cualquiera que tenga un vehículo habrá notado que cada vez es más caro llenar el tanque del depósito o, por su parte, que cada vez cunden menos los típicos «20 euros» que muchas de las personas con las que hemos hablado confiesan echar al repostar. Y es que, si en algo coinciden todos, y los datos así lo avalan, los carburantes son cada vez más caros.
Por su parte, la gasolina, tras encadenar 11 semanas de subida, ha alcanzado el máximo anual. En paralelo, el diésel ha vuelto a retomar la subida de precio. Este se aminoró hace algunas semanas tras la rebaja fiscal que se ejecutó desde el Gobierno para, de esa manera, intentar reducir el impacto de los carburantes en los bolsillos de la ciudadanía.
Medidas de ahorro
Varias personas a las que hemos entrevistado señalan que, desde que los precios están tan altos, intentan usar menos el coche para los desplazamientos. De hecho, una de esas personas confesó estar yendo hacia su destino andando. De una u otra forma, al pasar por caja se nota las subidas anteriormente mencionados, puesto que, o se gasta más por lo mismo, o lo que antes se gastaba no llena lo mismo.
Otra mujer apuntaba que ella había dejado de usar el coche para ir trabajo. Por su parte, indicaba que dichos los desplazamientos los hacía en moto. Por su parte, miembros de otra familia indican que, ante la subida de precios, el transporte público, autobús en este caso, es un remedio que sirve para paliar estos incrementos.
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