El turismo cierra mayo de 2026 como el gran motor del mercado laboral español. Los últimos datos publicados por Turespaña revelan que el sector ya representa el 13,7% del empleo total del país, con cifras récord de afiliación que consolidan su peso en la economía nacional. Sin embargo, los mismos números que celebran las administraciones alimentan un debate creciente sobre el coste social de ese modelo de crecimiento.
Andalucía, a la cabeza
Andalucía es, en términos absolutos, la comunidad autónoma que más empleo turístico ha generado durante el mes de mayo. La región incorporó 9.303 nuevas cotizaciones a la Seguridad Social en un solo mes, lo que representa un crecimiento del 2,6% respecto al mismo periodo del año anterior. El total de trabajadores vinculados al turismo en Andalucía alcanza ya los 372.838 profesionales.
Este crecimiento no se distribuye de forma homogénea. Provincias como Málaga concentran buena parte del impulso, en un contexto marcado por un ciclo sostenido de movilizaciones ciudadanas. Las protestas apuntan a dos efectos concretos: el encarecimiento de la vivienda y la multiplicación de pisos turísticos en barrios residenciales.
Andalucía suma 9.303 cotizantes turísticos en mayo y alcanza 372.838 profesionales, liderando el empleo del sector en España
Hostelería y alojamiento, los que más crecen
El grueso del empleo generado en mayo se concentra en la hostelería, que incorporó 45.202 nuevos trabajadores. Dentro de este sector, los datos apuntan a una transformación estructural que va más allá de las cifras globales.
El empleo autónomo en servicios de alojamiento —es decir, propietarios o gestores de pisos y establecimientos turísticos que trabajan por cuenta propia— creció un 19,1% en el último año. En contraste, los autónomos en servicios de comidas y bebidas, es decir, bares y restaurantes tradicionales, apenas variaron (+0,1%). Es una señal de que el modelo del destino turístico se orienta cada vez más hacia la cama y menos hacia la mesa.
Los trabajadores por cuenta ajena, que representan el 83,3% del total del sector, crecieron un 3,2% interanual. El alojamiento (+3,5%) y la restauración (+2%) son los subsectores que más contribuyen a ese crecimiento.
Los autónomos del alojamiento turístico crecen un 19,1%, mientras los de bares y restaurantes se estancan, señal de un cambio en el modelo de ciudad
Un descenso en agencias que no es lo que parece
Los datos de Turespaña registran una caída de 1.552 trabajadores en agencias de viaje y operadores turísticos. Sin embargo, el propio Ministerio aclara que no se trata de destrucción real de empleo. El descenso responde a un cambio en los códigos CNAE, es decir, en la clasificación oficial que el Estado utiliza para registrar a qué sector pertenece cada empresa. Algunos profesionales que antes figuraban como empleados de agencias de viaje han sido reclasificados en otras categorías de intermediación turística, sin que eso implique pérdida de trabajo.
El debate sobre la calidad del empleo
Junto a Andalucía, la Comunidad Valenciana registra el mayor ritmo de crecimiento relativo del empleo turístico (+3,9%), seguida de La Rioja. Las administraciones presentan estos datos como prueba del dinamismo económico del sector.
Sin embargo, colectivos sociales y organizaciones vecinales cuestionan el modelo. Su argumento es que el turismo, en su formato actual, fomenta la temporalidad laboral y genera salarios que dificultan el acceso a la vivienda en las ciudades con mayor presión turística. La paradoja que describen los propios datos es elocuente: mientras la Seguridad Social registra más afiliados que nunca gracias al turismo, en las plazas de esas mismas ciudades se concentran cada vez más vecinos que exigen medidas para poder seguir viviendo en ellas.



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