Las campanas de Escúzar vuelven a marcar el inicio de una de las citas más importantes de sus fiestas patronales. El municipio celebra su tradicional Procesión de Alabanza, una jornada marcada por la devoción y las costumbres que cada año reúnen a vecinos y visitantes en las calles.
Antonio Arrabal, alcalde del municipio, comenta que «es mucha la gente de fuera, hijos del pueblo, que año tras año cogen sus vacaciones en estas fechas para acompañarnos en este día tan especial».
Los protagonistas de la procesión son la Virgen del Rosario y el Señor del Rescate, que recorren las calles de Escúzar acompañados por numerosos vecinos y al ritmo de la Banda de Música El Carmen de Dúrcal.
La procesión constituye uno de los momentos centrales y más emotivos de las fiestas patronales. Este recorrido cargado de devoción permite mantener vivas unas tradiciones que forman parte de la identidad del municipio. «Es el día más importante para todos los escuzeceños porque sacamos a lo que más nos representa», explica un vecino del pueblo. «Lo he vivido desde pequeña por eso es un día tan especial», añade una joven del municipio.
Una cita marcada por la tradición y la emoción que tiene uno de sus momentos más especiales en la llegada a la Ermita del propio Cristo del Rescate. Allí, el cielo se ilumina con el castillo de fuegos artificiales en El Pilar, mientras se prepara la tradicional quema de la estampa y de varias ruedas, uno de los actos más característicos de esta celebración
De esta forma, Escúzar vuelve a vivir una de las noches más destacadas de sus fiestas patronales, en la que la Virgen del Rosario y el Señor del Rescate recorren las calles del municipio como protagonistas de una celebración que combina devoción, tradición y fiesta.
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