Juan Habichuela, uno de los guitarristas y compositores más destacados del mundo del flamenco en la actualidad, perteneciente a una de las sagas flamencas más importantes de la historia, está inmerso en un nuevo espectáculo ‘Sueños de Andalucía’, que presentará en el Teatro Alhambra dentro del ciclo ‘Andalucía.Flamenco’ este próximo sábado 23 de mayo. El guitarrista granadino, orgulloso de sus raíces, repasa en esta entrevista en 101 Televisión su trayectoria, en la que ha combinado la tradición más pura con la creatividad contemporánea.
Pregunta (P ). Le viene de familia, sin duda, pero ¿cómo recuerda que fueron sus comienzos como guitarrista flamenco?
Respuesta (R ): Comencé en la cueva de mi padre, en la famosa ‘Bulería’ del Sacromonte y de ahí, en los distintos tablaos y dando algunas clasecitas, como todo niño. Todavía seguimos aprendiendo, pero con mucho entusiasmo y mucha alegría.
P. ¿Qué edad tenías cuando tocaste por primera vez la guitarra?
R: La cogí con cuatro o cinco añitos. Punteaba, hacía cositas. Ya me ponían ejercicios y escalas para un poquito de técnica, pero después me gustó más la percusión. Y después la rescaté con 12 años o por ahí.
P. ¿Qué ha heredado musicalmente de su familia?
R: Sobre todo, el sonido de Granada. Me he criado en el Sacromonte y de ahí venimos toda la familia.
P. Criado en el Sacromonte, donde se respira flamenco puro.
R: Sí, es un barrio muy flamenco, como también está Jerez, Santiago, como en Sevilla está Triana. Por eso el nuevo espectáculo, que se llama ‘Sueños de Andalucía’, es de cada provincia donde me ha ocurrido algún sueño que, gracias a Dios, lo hemos conseguido.
P. Fue apadrinado por Enrique Morente con apenas 16 años y se fue con él de gira a Nueva York. ¿Cómo surgió y cómo recuerda ese momento?
R: Ese fue, la verdad, el premio de los premios y estaré siempre agradecido al maestro, por poder acompañarlo, tanto en grabaciones como en conciertos. Y aprender un poco de este oficio y de su calidad humana, que era sensacional. Él estuvo en la cueva que tenía mi padre y estuvieron hablando y, al final, me dijeron que nos íbamos para Nueva York. Y fue, yo creo, lo más gratificante para un niño que sueña con eso y, al final, se cumple, acompañar a un maestro de esa envergadura.
«Lo más gratificante fue acompañar a un maestro de la envergadura de Enrique Morente»
P. ¿Cómo le ha influido la figura de Morente?
R: En mi guitarra siempre estará don Enrique Morente. Porque en las paradas, en las templanzas, como me decía, en ‘Canta con la guitarra’. Son muchas cosas las que me decía. En los consejos.
P. Su abuelo, el legendario guitarrista Juan Habichuela, le entregó su guitarra en un acto simbólico para que fuese el continuador oficial de la saga familiar. ¿Cómo recuerda ese momento?
R: Sí, me entregó su guitarra y cuando vio que me gustaba la guitarra y, sobre todo, que me la tomaba más en serio, me dijo que esto es una carrera de mucha constancia, de mucho sacrificio. Mi padre me lo dijo también y, a día de hoy, estoy intentando llevar con orgullo, con educación, con respeto, la música nuestra por bandera.
P. ¿Cómo ha influido especialmente la figura de su abuelo en su música?
R: También lo tengo presente porque si decimos ¿de qué te acuerdas cuando vas a salir a tocar? Pues siempre me acuerdo de mi abuelo Juan Habichuela, de Morente, de mi familia, de los momentos de sensibilidad, porque la guitarra es un transmisor de emociones.
«Cuando salgo a tocar siempre me acuerdo de mi abuelo Juan Habichuela»
P. ¿Qué conserva del niño que empezó a tocar la guitarra el artista es hoy en día?
R: Seguimos soñando con muchas cosas y grabando nueva música, grabando nuevo disco. Para nuestro público y por nuestra afición, que es el flamenco.
P. Además de guitarrista es compositor, ¿cómo nace una composición suya y en qué se inspira?
R: Sobre todo, me inspiro mucho en el mar, en los monumentos, en las cosas cotidianas que nos pasan cada día. Si estoy más alegre, toco un poquito más alegre, más contento. Entonces, deriva a un palo del flamenco. Y si estoy un poco más sentimental, ya toco un poquito más un bolero. Como he dicho, la transmisión, que lo que toco sea transmitido a las personas.
P. A la hora de componer, ¿lo hace más con la guitarra en mano?
R: También, a veces, grabo una melodía con la voz, porque se me viene y después la intento sacar con la guitarra. Y, sobre todo, me grabo muchos vídeos, porque no sé música y se me olvidan después las falsetas, como decimos nosotros.
P. También le pone letra a sus composiciones.
R: Sí, me gusta escribir muchas letras. También estoy en proceso de hacer un libro de poesía.
«Me gusta escribir muchas letras y estoy en proceso de hacer un libro de poesía»
P. ¿Te gusta también escribir?
R: Sí, me gusta mucho.
P. De los palos flamencos, ¿con cuál se identifica más?
R: Depende, porque en los conciertos todo es más variable. Empezamos desde lo más castizo, a veces una rondeña, una minera, una soleá, y después pasamos a una bulería, unos tangos, unas guajiras, o sea, un recorrido por el flamenco.
P. ¿Qué guitarristas flamencos son sus referentes?
R: Todos los maestros. Desde Montoya, Sabicas, Paco de Lucía, Manolo Sanlúcar… Toda la larga generación que hay, desde Tomatito, Vicente Amigo… Creo que de todo el mundo se aprende y más de ellos, que han vivido por y para la guitarra.
«De todos los maestros de la guitarra se aprende»
P. Ha acompañado a artistas importantes como Estrella Morente, Antonio Canales o Pitingo, pero ha reconocido que le gusta más los conciertos personales, que le gusta «hacer cantar a la guitarra».
R: Me gusta acompañar mucho al cante porque, realmente, venimos de ahí. Las familias venimos de acompañar al cantaor y ser el escudero para que tenga la puerta grande. Pero, de hecho, ahora me estoy dedicando más a tocar como solista y claro que me gusta, siempre llevo alguna expresión o letra de granaína, que la canto con la guitarra. Siempre está el cante en la guitarra.
P. Ha tocado en escenarios de todo el mundo llevando el nombre de Granada por bandera, ¿cuál diría que ha sido su actuación más especial?
R: Hay muchos momentos. Desde Lima, Francia, el Teatro de París, la gira de Nueva York… En cada lugar siempre ha ocurrido algo que, hasta el día de hoy, me siento muy contento, orgulloso de cómo los promotores y productores me han tratado. Y que sean muchos años más los que vayamos por ahí.
P. Ahora está inmerso en su espectáculo ‘Sueños de Andalucía’, que va a presentar en el Teatro Alhambra el sábado 23 de mayo. ¿Qué ofrece al público en este recital?
R: Los distintos palos del flamenco llevados desde los cantes autóctonos a la guitarra también. ‘Sueños de Andalucía’ es lo que en cada trayecto me ha pasado. Me ha pasado algo como esperar un tren que se me ha escapado y me he puesto a tocar la guitarra dos horas mientras venía el otro tren o cosas bonitas en el hotel, después de llegar de un concierto, salirme un tema casi completo. Entonces, lo he plasmado en cada vivencia.
«Sueños de Andalucía ofrece los distintos palos del flamenco desde los cantes autóctonos»
P. En el espectáculo mezcla diferentes estilos como la rondeña, la granaína, los tanguillos o bulerías, con ello quiere poner en valor la diversidad cultural de Andalucía, ¿no?
R: Exacto, es que tenemos unas tierras que son maravillosas. Y estoy orgulloso de ser andaluz y granaíno.
P. ¿Hay alguno de esos palos flamencos con el que se sienta más cómodo?
R: Me gusta mucho tocar por rondeña. A veces por soleá, a veces por boleros. Depende del día también.
P. ¿Qué tiene de especial presentar ‘Sueños de Andalucía’ en Granada, en el Teatro Alhambra?
R: Para mí es un orgullo porque Granada, no es porque sea nuestra tierra, pero por donde la mires es belleza.
P. ¿A qué otros lugares llevará este espectáculo?
R: Estaremos en Madrid, en el Teatro Español; estaremos en Barcelona, en Badalona. Ce aquí a mayo tenemos como unos cuatro o cinco, que no recuerdo ahora muy bien.
P. ¿Qué otros proyectos futuros tiene previstos?
R: Estoy terminando el nuevo disco también que, si Dios quiere, saldrá este año o el próximo. Y deseando que le guste al público, porque está hecho desde el corazón.
P. ¿Tiene ya algunas composiciones de ese disco grabadas?
R: Sí, ya va faltando poquito. Y hay sorpresas, lo dejo ahí.
«Estoy terminando el nuevo disco, que está hecho desde el corazón»
P. Nos atiende ahora, en concreto, antes de una actuación para un grupo de mayores en el Centro de Día del Zaidín, ¿qué supone actuar para ellos?
R: Verlos felices a ellos y poder abrazarlos, que han venido con todo el cariño aquí. Vamos a entregarles nuestro corazón y nuestra mejor versión.
P. Cuando acaba sus espectáculos, ¿qué le gusta que el público se lleve consigo?
R: Pienso que horas después del concierto, si se lo han pasado bien, tienen ese momento para recordarlo y para mí, con que me recuerden en casa, aunque sea un pedacito, ya me voy superfeliz.
P. Y la saga familiar de los Habichuela, ¿continuará con su hijo? ¿También le gusta a él el flamenco?
R: Sí, Juan, mi niño pequeñito, coge la guitarrita con cuatro años. Pero bueno, va chapurreando la guitarra, es normal. Si le gusta, adelante, que estudie, pero que es un camino muy largo, muy extenso y de muchos sacrificios.
P. Es muy complicado ser guitarrista flamenco, ¿no?
R: Sí, dedicarte a ello, en cuerpo y alma a la guitarra, es complicado. Son muchas horas, muchas noches sin dormir, muchos viajes que hay y, a veces, no puedes coger la guitarra porque estás viajando ocho o nueve horas en un avión. Es que son todos los factores, porque después llegas y tienes que sacar esa fuerza para también estar bien técnicamente.
P. Y en ese espectáculo ‘Sueños de Andalucía’, ¿quiénes te acompañan sobre el escenario?
R: A la voz tenemos a Encarni ‘La Nitra’; en las palmas y baile tenemos a ‘La Pitita’; el cajón de Miguel ‘El Cheyen’ y la flauta de Víctor Galera.



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