La histórica victoria de España en la final del Mundial no solo desató la euforia de miles de aficionados, sino que también dejó huella en los sensores sísmicos de Granada. Los acelerógrafos del Instituto Andaluz de Geofísica y Prevención de Desastres Sísmicos de la Universidad de Granada (UGR) registraron un aumento del movimiento del suelo. Mercedes Feriche Fernández-Castanys, investigadora del centrol, explica que «estos registros no pueden considerarse un terremoto, aunque sí resultan muy característicos por la intensidad de las vibraciones generadas por una celebración».
Los momentos más intensos de la final
Los registros coinciden con momentos clave de la final. El primer pico coincide con el gol anulado a Nico Williams y el siguiente aparece tras el gol de Ferran Torres en el minuto 106, al inicio de la segunda parte de la prórroga. En ambos casos, la reacción del público quedó reflejada en los acelerogramas.
El mayor pico se produjo poco antes de la medianoche del domingo al lunes, cuando el árbitro señaló el final del partido y España se proclamó campeona del mundo por segunda vez en su historia tras imponerse por 1-0 a Argentina. Los sensores situados en el Parque de las Ciencias y en la Facultad de Traducción e Interpretación, en pleno centro de la ciudad, detectaron un incremento significativo de la aceleración del movimiento del suelo provocado por la celebración de los aficionados.
El último registro de la noche de la celebración -esta vez más débil que los anteriores- se produjo con el levantamiento de la copa del mundo por parte de la selección española. «No sé si en 2010 pasó algo similar, pero en la actualidad es el único evento que ha conseguido provocar algo así», confiesa Feriche.
Los dispositivos, ubicados en puntos estratégicos como el Campus de Cartuja, la Facultad de Ciencias, el Parque de las Ciencias y la Facultad de Traducción e Interpretación, forman parte de la Red Sísmica de Andalucía, integrada por un centenar de sistemas de medición. «los acelerógrafos están situados en distintos puntos con diferentes suelos para que luego podamos comparar las vibraciones», comenta la investigadora.
La final del Mundial deja así un recuerdo que va más allá de lo deportivo, además de hacer historia para la selección española, consiguió que la emoción de los aficionados quedara registrada, literalmente, bajo los pies de Granada.



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