Este pasado jueves entrevistábamos en el puerto de Caleta de Vélez a Carmen Navas, presidenta de la Cofradía de Pescadores de Málaga que nos explicaba, la complicada situación que estaban viviendo los pescadores debido a la subida de la inflación y el precio del combustible.
Ese mismo día, se popularizó en redes sociales el video de dos hermanos, ellos son Gabriel y María Teresa, dueños del pesquero ‹Dolores Lazo› y que este mismo martes, tuvieron que atracar en el puerto, sin saber hasta que día no volverán a salir debido a la situación que están viviendo.
Gabriel es armador del pesquero y explica que pararon el martes 22 al ver que no tienen rentabilidad y que le estaban poniendo dinero: «el martes volvió a caer otra vez el precio y ya el patrón al mando y yo nos reunimos y dijimos, bueno, hasta aquí. Le estamos poniendo dinero al trabajo, ¿no? y hemos decidido parar»
Los precios de todo suben pero el del pescado no sube en proporción y está muy estancado mientras ven que «el barco cada vez tiene más gastos, no solo del gasoil, también por ejemplo del lubricante del motor que está más caro» nos cuenta.
Explica que el precio del boquerón está bajando puesto que está entrando mucho a nivel nacional, hay mucha cuota y como no se ponen de acuerdo los pescadores de todas las cofradías para que sea inferior, eso hace que oferta y demanda tire abajo el precio y que «no te sea rentable en base a los gastos fijos y variables que puedas tener, analizando esos costes de venta pues no te rentable salir a la mar» nos cuenta.
No es algo con una solución fácil
En cuanto a soluciones, nos cuenta que se reunieron el pasado viernes todo el sector de la pesca de cerco en La Caleta para tomar una decisión de parar todos pero al final «cada uno pues tiene sus preocupaciones y uno decide parar, otros no, quien sale a la mar se comentó, vale, pues pescar otra especie que no sea el boquerón para que se respete, porque también era un tamaño cortito del boquerón, que evidentemente es legal para vender, pero me interesaba mantenerlo, que engordara de cara a las navidades, que también iba a subir el precio, ¿no? pero al final no se llegó a un acuerdo porque el sector la verdad que en ese aspecto es complicado».
Su hermana Teresa es pescadora y por su parte explica que la solución se verá cuando algunos puertos tengan que parar al llegar a la cuota de kilos que les corresponden al año, cuando llegue la parada biológica de dichos puertos o cuando haga mal tiempo en esos otros puertos, lo que puede hacerles vender el corcho de 10 kilos a unos 28/30 euros en vez de los 4 euros a los que lo vendieron el pasado martes.
Teresa nos cuenta que la mayoría de barcos no han podido parar por no poder echar el paro, pero ellos al tener paro, han decidido parar. El martes pasado explica, vendieron el kilo de boquerones a 30/40 céntimos el kilo, llegando a vender el corcho de 10 kilos a 4 euros.
Nos explica Gabriel que la situación no depende únicamente del puerto de la Caleta, depende a nivel nacional: «si paras es por respetar esos caladeros de nuestra provincia y no tener tantos gastos para luego pues bueno en otra época más estival volver a pescar, que se produzca mejor y bueno, al menos recuperas parte de lo que tú inviertes para pescar».
Mientras tanto, Teresa nos explica que ellos en el puerto de Caleta a la semana pueden coger 900 corchos a la semana, y al día «solamente podemos traer 200 para que se vea rentabilidad, porque a lo mejor tú traes los 900 y lo vendes a 2 euros y ya no puedes pescar más, entonces no tiene sentido.»
Además cuenta que hay barcos en La Caleta que están tirando el pescado porque con los costes de gastos de envases en general, no sacan rentabilidad alguna y explica que en otros puertos al poder llevar 2.000 corchos, pueden llegar a ver rentabilidad.
Amplía contando que «no tiene sentido ponerte aquí a coger 2000 corchos, porque es que el día de mañana no vas a tener boquerones cuando puede valer dinero en Navidad. Es que se está matando pescado»
«Tenemos previsto volver el 5 de octubre» nos cuenta Gabriel
Gabriel nos cuenta que tienen previsto en principio analizar el día 5 de octubre, «esa fue la primera marca que nos pusimos en el horizonte y si la cosa continúa igual, pues nos mantenemos parados hasta que realmente pues sea rentable». Además nos confirma que este viernes, ha sido menos rentable que días atrás.
Explica que es una situación muy complicada porque al final en Málaga se vive del boquerón, de la sardina y al final no puede ser que esté tan separado del pescado que es que lo hace posible, “Es una pena en todos los sentidos, tanto para la mar como para los pescadores«.
Cuenta que esto no solo les perjudica a ellos, también a la cadena intermediaria porque ellos funcionan por márgenes «es un precio que marca el mercado, pero claro, no es que la culpa sea 100% del intermediario, ni mucho menos. Ellos compran a los precios que para ellos es rentable, pero claro, a precios tan bajos ellos también ganan menos y ellos siguen teniendo un montón de costes. O sea, que la situación es muy mala para todos» finaliza Gabriel.
Ambos hermanos coinciden en que el que más pierde es el mar al que le estás quitando un montón de pescado a un precio irrisorio y que en el video publicado por ellos en redes querían «generar más bien una reflexión de la situación para que la gente conocieran esa problemática tan grave que hay en la pesca».
Habrá que esperar al día cinco de octubre para ver si estos dos hermanos y sus compañeros de embarcación, pueden salir como hacían cada día y volver a trabajar con beneficio, sin estar perdiendo dinero.


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