Varios bloques del barrio malagueño de La Palmilla llevan casi dos meses sin luz en pleno verano. En concreto, una serie de bloques de la calle Concejal Pedro Ruz García llevan desde el 30 de julio sin suministro de corriente eléctrica.
Esta situación afecta a, al menos, 69 vecinos del barrio. Se enmarca dentro de una operación que Endesa lleva a cabo para reducir el riesgo de incendio provocado por enganches ilegales que tiene lugar desde hace unos meses en Andalucía.
«Pasamos mucho calor, no tenemos ni comida»
«Pasamos mucho calor», explica el presidente del bloque dos de la calle Concejal Pedro Ruz García, Andrés Ruíz: «Nos tratan como perros y así no se puede vivir». Narra que, al no tener refrigeración, tienen «las neveras vacías, no tenemos ni comida», por lo que tienen que comprar «al día».
Así, «estamos viviendo fatal», sobre todo las familias con niños y personas mayores. Quienes pueden, se van a casa de otros familiares para evitar la situación. Entre quienes no cuentan con esa alternativa está Andrés: «Tengo que estar aquí pasando fatiga».
Confirman que había enganches en el bloque, pero quieren regularizar la situación y pagar
Sin poder lavar la ropa, con niños pequeños y con personas mayores residiendo en las 21 viviendas de su bloque, Andrés explica que quieren «regularizar» su situación: confirma que había enganches al cuadro eléctrico en su portal –aunque matiza que hay «personas que pagaban a las que también le han cortado la luz»–, pero apunta que están dispuestos a poner los contadores y pagar por el servicio.
Y eso intentan: Endesa les pidió que reformaran el cuadro donde posteriormente tendrán que instalar los contadores –paso indispensable para poder recuperar la corriente eléctrica–. Estas reparaciones han costado «cerca de 20.000 euros» y llevan hechas «dos semanas».
Todo ese tiempo, han estado «esperando a que vengan». Algo que, parece, va a tardar: los primeros bloques afectados por los cortes a principios de julio están recibiendo ahora la luz. «Así no se puede vivir», sentencia Andrés.
Desde Endesa informan a 101TV que ayer visitaron la calle para estudiar «desde dónde dar el suministro» mientras los vecinos ultiman los trámites.
Los enganches en la Palmilla son muy peligrosos
Por otro lado, en conversaciones con 101TV el concejal delegado del distrito 5 Palma-Palmilla, Francisco Pomares, explica que Endesa «llegó a Málaga detectando los puntos en los que había un alto consumo que no se correspondía con los contratos», es decir, donde se producían enganches.

Unos enganches que, en el contexto concreto de la Palmilla, son peligrosos por ser «muy flojos» y estar en cuadros eléctricos instalados en los años «60-70». Razón por la que, desde 2006, el Consistorio realiza un plan de rehabilitación de edificios en esta zona. Un tiempo, denuncia Pomares, en el que la empresa eléctrica «ni ha supervisado ni ha hecho cortes».
Fomento de la política del enganche
Durante 20 años «no ha habido control» por parte de Endesa, algo que ha fomentado «la política del enganche»: los vecinos, al ver que «no pasaba nada» cuando otra persona se enganchaba ilegalmente, lo hacía.
Además, critica las formas de la compañía durante estos cortes: el Ayuntamiento no está en contra de los cortes, pero deben ser «individualizados» y en aquellos edificios ya rehabilitados, para fomentar la concienciación entre quienes no pagan.
«Si esta campaña la hubieran hecho de la mano del Ayuntamiento, se podría haber hecho muchísimo mejor», asegura, al tiempo que indica que el Consistorio está a favor de «luchar contra el fraude de una forma educativa».
La campaña ha «despertado» al barrio
En este sentido, el también concejal de Vivienda asegura que, tal y como se ha hecho, ha generado problemas para aquellos vecinos que residen en bloques no rehabilitados: deben acelerar un proceso, que normalmente dura unos dos años, que pasa por constituir una comunidad de vecinos y por hacer unos costosos arreglos.
Aun así, reconoce que la campaña de la compañía ha servido para «despertar» al barrio: ahora, los vecinos están informándose y acelerando un proceso de rehabilitación, al menos en lo que respecta a la electricidad.


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