Los problemas de tráfico en el entorno del Polígono Guadalhorce no es nada nuevo, pero el crecimiento previsto de la actividad, con la llegada de Costco y Mercadona, vuelve a poner el foco sobre unos accesos que ya soportan importantes retenciones.
Francis Real, administrador de la entidad, reclama en una entrevista concedida a 101TV combinar «medidas inmediatas» con una solución estructural: «impulsar el Vial Distribuidor Oeste y una conexión desde el entorno de Carretera Azucarera-Intelhorce y Joaquín Vargas hacia la Hiperronda».
«Llevamos más de diez años con este problema y no tenemos solución», señala Real, quien considera que la situación genera un importante coste de tiempo y dinero tanto para las empresas como para los trabajadores.
El administrador, a su vez, reconoce que la movilidad en una ciudad como Málaga es «una cuestión compleja» y que requiere estudios y soluciones técnicas, pero a su vez, considera que también pueden aplicarse medidas para aliviar los problemas actuales.
«Una cosa es que el tráfico sea complejo y otra cuestión es que los trabajadores y clientes estén parados aquí en esta rotonda (la situada junto a Málaga Nostrum) durante más de media hora. Eso no tiene mucho sentido», apunta.
Una alternativa para repartir el tráfico
El Vial Distribuidor Oeste, una de las reclamaciones históricas del Guadalhorce, permitiría crear una nueva alternativa de conexión con la Hiperronda y repartir los flujos que actualmente confluyen sobre los mismos accesos al polígono, según analiza Francis.
Esta infraestructura permitiría descongestionar tanto la entrada como la salida del parque y mejorar también la operativa de las empresas y el transporte de mercancías.
«Eso que demandamos descongestionaría muchísimo todo lo que es el tráfico y la salida del parque», explica.
La nueva conexión tendría, además, «una función de seguridad y emergencia al proporcionar una vía alternativa en caso de accidentes, obras, inundaciones u otras incidencias que puedan bloquear los accesos habituales».
El proyecto lleva años sobre la mesa y, según la entidad, necesita ahora una actualización técnica, coordinación entre administraciones, financiación y un calendario concreto de ejecución.
El problema ya afecta a los horarios de los trabajadores
Mientras llegan estas actuaciones estructurales, las retenciones condicionan ya el funcionamiento diario del parque. Real explica que «algunos trabajadores y empresas adaptan sus horarios para intentar evitar los momentos de mayor congestión».
«Los trabajadores intentan modificar sus horarios para evitar tráfico o poder coger el autobús», asegura.
El problema no se limita además a las primeras horas de la mañana. Real señala, al igual que Sergio Cuberos, que «incluso a media mañana comienzan a formarse retenciones y que salir a partir de las 13.30 o las 14.00 horas puede suponer permanecer más de media hora en el atasco».
A todo ello se suma el impacto sobre los vehículos de transporte y mercancías, tanto por el tiempo perdido como por el consumo de combustible.
Más actividad, más presión sobre los accesos
Desde el Guadalhorce advierten de que «el problema puede aumentar con los nuevos desarrollos previstos en el entorno, tanto comerciales en la zona de Málaga Nostrum, sea el caso de Costco o Mercadona, como residenciales, con el Distrito Zeta».
«Todo esto, forzosamente, va a perjudicar el tráfico. Obviamente va a confluir a esta zona», advierte Real.
Por ello, la entidad plantea a las instituciones actuar en dos frentes: medidas provisionales para aliviar cuanto antes las dificultades actuales y una hoja de ruta para esas infraestructuras que permitan resolver el problema a largo plazo.
Entre sus prioridades también figuran la mejora de las alternativas al vehículo privado mediante transporte colectivo, Cercanías y conexiones peatonales adecuadas, así como actuaciones dentro del propio polígono.
Real señala, por ejemplo, que «la calle César Vallejo continúa pendiente de una actuación para evitar las inundaciones cuando llueve» y reclama una modernización de la señalización de las calles y pasos de peatones que, a su juicio, están anticuadas.
«Hace falta una modernización de todo lo que es la señalética del polígono, es por seguridad», sostiene.
El objetivo, según explica la entidad, es que el crecimiento de la actividad económica no llegue antes que las infraestructuras necesarias para absorberla, aunque parece complejo encontrar una solución inmediata ante la llegada de algunos gigantes.
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