Días de locura malaguista es lo que se espera tras el ascenso a Primera División. El combinado blanquiazul consiguió certificar su presencia en la máxima categoría del fútbol español, ochos años después, este sábado tras ganar al Almería por 1-2. Dentro de la plantilla habían muchas promesas hechas en caso de ascenso y poco a poco se van cumpliendo.
Nada más finalizar el encuentro, varios jugadores empezaron a cumplir lo que habían prometido. Dotor se rapó la cabeza y Montero se tiñó el pelo de rubio siendo los dos primeros que hicieron realidad lo dicho. Este domingo han continuado realizando promesas, la gran mayoría de la plantilla ha aparecido con los pelos de colores, algunos de rubio y otro de color rosa, pero faltaba alguien que todavía no había cumplido su promesa que era la más llamativa.
El entrenador todavía no había cumplido su promesa y Juanfran Funes la ha hecho realidad tras tatuarse después de la comida que ha hecho la plantilla este domingo. Adrián Niño ha compartido en sus redes sociales parte del proceso y el resultado final del dibujo.
Un tatuaje con significado
El tatuaje se lo ha hecho en la zona del hombro derecho y el resultado es un bonito recuerdo de esta temporada y de algunas historias que se han hecho virales dentro del vestuario. El dibujo es panda dando una patada con unas torres detrás, haciendo referencia a la película de Kung Fu Panda, una de sus primera películas que puso en el vestuario. También debajo, tiene escrito «Los bichos», nombre utilizado más de una vez en rueda de prensa para dirigirse hacía sus jugadores.
Esto es una señal que para el entrenador lojeño ha sido una temporada inolvidable pasando en menos de un año de entrenar en Segunda Federación a Primera División.



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