El centro de Málaga se convirtió este domingo 22 de junio en el epicentro de una fiesta sin precedentes. Más de 185.000 personas, según fuentes de la Policía Nacional, —una cifra histórica para cualquier celebración deportiva en la ciudad— tomaron las calles para festejar el ascenso del Málaga CF a Primera División. El gentío colapsó el centro desde primeras horas de la tarde, con una marea blanquiazul que no dejó espacio libre en plazas ni arterias principales.
Los datos oficiales confirman la magnitud del momento: 85.000 personas más que en el ascenso de 1999, la referencia anterior en la memoria colectiva malaguista. No es solo un número. Es una señal clara de la transformación que ha vivido el club y su relación con la ciudad en los últimos años.
La fecha tiene además una carga simbólica añadida. Este 22 de junio se cumplen exactamente dos años del gol de Cordero en Tarragona, el tanto que en su momento marcó un punto de inflexión en la historia reciente del club. Que la celebración del ascenso a Primera coincida con ese aniversario no ha pasado desapercibido entre la afición.
Un club que volvió a conectar con su ciudad
El Málaga CF atravesó años difíciles que alejaron a muchos aficionados. La bajada de categoría, la inestabilidad institucional y la incertidumbre del proyecto hicieron mella en el vínculo entre el club y su ciudad. Sin embargo, la apuesta por una plantilla conformada en gran parte por jugadores criados en la propia cantera malagueña fue revirtiendo ese distanciamiento de forma progresiva.
La etapa en Primera RFEF sirvió como punto de encuentro. Los buenos resultados, la identificación con los jugadores y el ambiente generado en La Rosaleda fueron reconstruyendo una relación que ahora, con el ascenso a la máxima categoría del fútbol español, se ha consolidado de forma contundente.
La élite, de vuelta a La Rosaleda
El Málaga regresa así a Primera División, la categoría en la que vivió sus mejores años, incluida la participación en la Liga de Campeones. La afición, que este domingo demostró con 185.000 asistentes en la calle que la ciudad vibra con su equipo, ya espera el siguiente capítulo: competir de tú a tú con los grandes del fútbol español.
La imagen del centro de Málaga tomado por la marea blanquiazul quedará en el recuerdo. Y los datos, también.



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