La Real Federación Española de Fútbol ya ha confirmado fecha y hora para el estreno copero del Betis esta temporada. El conjunto verdiblanco visitará al CDA Navalcarnero el miércoles 28 de octubre, a las 21:00 horas, en un partido único correspondiente a la primera ronda de la Copa del Rey.
No había demasiado margen de maniobra para otra fecha, ya que era, literalmente, la única que encajaba en un calendario bético que por esos días se vuelve especialmente exigente. Y es que el choque ante el Navalcarnero queda embutido entre otros tres compromisos de máxima exigencia.
El Betis visitará Balaídos el domingo 25 de octubre para medirse al Celta de Vigo en Liga, apenas tres días antes de viajar a Madrid para la cita copera. Después, el sábado 31, recibirá al Málaga en La Cartuja, y el siguiente martes, día 4 de noviembre, pondrá rumbo a Alemania para enfrentarse al Borussia Dortmund en la cuarta jornada de la Champions League.
En total, cuatro partidos en apenas diez días, con tres de ellos concentrados en un tramo de solo seis jornadas de calendario. Eso sí, conviene dejarlo claro que no es un capricho ni de la Federación ni del propio Navalcarnero. Con el Betis metido de lleno en dos competiciones europeas y domésticas a la vez, el miércoles 28 era sencillamente la única fecha libre entre el duelo de Vigo y el de la capital andaluza.
A la espera de confirmación
Para el Navalcarnero, modesto equipo madrileño, la cita supone una oportunidad histórica de dar la sorpresa ante un recién llegado a la Champions League. El club, eso sí, tiene todavía un asunto pendiente de resolver antes del partido: su estadio, el Mariano González, apenas tiene capacidad para 2.500 espectadores y no permite instalar gradas supletorias.
Por lo que está a la espera de que la Federación confirme si cumple los requisitos mínimos para albergar el encuentro. Mientras llega esa resolución, el club madrileño sondea la posibilidad de trasladar el partido a un estadio cercano con más aforo, con Móstoles, Fuenlabrada o Alcorcón como las opciones más probables, por delante de alternativas más remotas como Getafe o Leganés.
Con la fecha ya cerrada, el reto para Pellegrini será ahora gestionar las rotaciones de una plantilla que, en menos de dos semanas, tendrá que resolver cuatro citas de máxima exigencia en tres competiciones distintas.
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