En las últimas horas hemos podido conocer una historia de superación marcada por la pasión al Sevilla F.C. y a la Semana Santa; más concretamente a la Esperanza de Triana.
Ana y sus dos hijos; Belén y Alejandro, han vivido en los últimos años una auténtica carrera de fondo. La familia, natural de un pequeño pueblo de Jaén, ha podido cumplir ahora uno de sus grandes sueños gracias a la Fundación del Sevilla FC, que les ha permitido conocer de cerca a los jugadores y vivir una íntima y emotiva jornada en la Capilla de los Marineros.
La enfermedad de Belén y el tumor de Alejandro
Todo comenzó en 2020, cuando Belén tenía apenas tres años y sufrió una meningitis. «Lo teníamos todo perdido», recuerda su madre. La pequeña dejó de andar, de comer y de hablar y comenzó entonces un largo proceso de recuperación.
Con mucho trabajo y esfuerzo, Belén ha ido recuperando poco a poco aquellas capacidades que perdió. Sin embargo, la visión continúa siendo una de las principales dificultades a las que se enfrenta. «Es una carrera de fondo y aquí la estamos corriendo», explica Ana, que afronta cada avance de su hija como una nueva victoria.
Cuando todavía continuaban recuperándose de aquella primera experiencia, la familia tuvo que afrontar una nueva batalla. En 2024, Alejandro fue diagnosticado con un tumor cerebral benigno localizado en la hipófisis. El pequeño tuvo que ser intervenido y, desde entonces, también ha iniciado un proceso de recuperación que la familia afronta con paciencia y esperanza.
La pasión por el Sevilla F.C.
Aunque la familia no tiene vínculos directos con la capital hispalense, los dos pequeños han crecido siendo sevillistas. «No tenemos nada cercano con Sevilla, pero los niños han salido así. Han salido sevillistas y no sabemos por qué», cuenta Ana.
La Fundación del Sevilla FC quiso convertir esa pasión en una experiencia especial. Belén y Alejandro pudieron acercarse a los jugadores, conocer al cuerpo técnico y recibir numerosos regalos. Camisetas, botas, bufandas y otros detalles hicieron que la visita se convirtiera en una jornada cargada de emoción.
Entre todos los detalles recibidos hubo uno que especialmente emocionó a la familia: el mensaje de «Nunca te rindas». Una frase que, después de todo lo vivido, ha adquirido un significado especial para ellos.
Dos pañuelos de la Esperanza de Triana
La jornada todavía guardaba una sorpresa. La familia recibió dos pañuelos de la Esperanza de Triana; un regalo especialmente simbólico por el vínculo que Ana mantiene con la Semana Santa y con Triana.
Se trata de unos pañuelos que habían estado con la Virgen y que fueron entregados a los pequeños como recuerdo de esta experiencia. «Tenéis que cuidarlos y tenerlos con vosotros siempre», les explicaron durante el emotivo momento.
Entre los deseos de Alejandro hay uno que resume sus ganas de seguir recuperándose: poder volver a disfrutar de la Madrugá sevillana. «A ver si puedo ver la Madrugá este año», decía el pequeño.
La Peña Sevillista Ciudad de Triana también se suma a la sorpresa
La jornada contó además con la presencia del presidente de la Peña Sevillista Ciudad de Triana, que quiso tener un detalle especial con los dos pequeños. Les entregó bufandas de la peña y una camiseta conmemorativa de su quinto aniversario, inspirada en la mítica camiseta de Maradona y vinculada al año de fundación de la entidad.
Un nuevo gesto de cariño para una familia que regresó a casa con regalos, recuerdos y, sobre todo, con una experiencia que difícilmente olvidarán. Así han contado esta emotivo historia los medios oficiales del Sevilla F.C.


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