El programa cofrade ‘Al Cielo’ de 101TV entrevistó en la noche del miércoles 14 de octubre a José Manuel Peña y Zara Villar, padres de Sandra Peña, cuando se cumple el primer aniversario del fallecimiento de su hija, de 14 años, por suicidio tras el acoso escolar que sufría.
La conversación se grabó en el interior de la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores del Cerro, coincidiendo con el besamanos a la Dolorosa. El templo fue elegido para rendir homenaje a la menor, hermana de San José Obrero y del Cerro, y un lugar especialmente significativo para la familia: allí se casaron sus padres y ella recibió el bautismo.
Durante la entrevista, ambos compartieron el dolor por la pérdida de su hija, las señales que aseguran haber recibido de ella y el cambio que han experimentado en su relación con la fe. Además, reivindicaron la necesidad de visibilizar el acoso escolar y luchar contra esta lacra.
La carta de despedida de Sandra
Zara Villar recordó la carta de despedida que dejó su hija: «Sandra Peña nos deja una carta de despedida en la que nos desea que nos vaya bien y que hagamos viajes pendientes».
La madre explicó las consecuencias que tuvo el acoso sobre la salud mental de Sandra: «El acoso escolar le produjo una lesión psíquica que le llevó al suicidio». Asimismo, quiso trasladar una reflexión sobre el sufrimiento de las víctimas: «Ellos no piensan en morir; piensan en dejar de sufrir».
José Manuel Peña relató el dolor que le produjo no haber podido despedirse de su hija aquella mañana: «El dolor más grande que tuve fue que no pude despedirme de Sandra porque me fui a trabajar muy temprano y no pude darle ese último beso».
Sin embargo, aseguró que encontró consuelo en un sueño en el que sintió que Sandra se despedía de él: «Pero el beso llegó porque un día soñé cómo ella me abrazaba. Sentí que esa fue su despedida». El padre añadió: «De tanto pedirlo, llegó».
La muerte de Sandra les hizo creer en Dios y acercarse a la Iglesia
José Manuel Peña reconoció que el fallecimiento de su hija transformó sus creencias: «Desde que falleció Sandra Peña, me he vuelto más creyente porque la he sentido muy de cerca. Tantas señales no pueden ser casualidad».
El padre explicó que, pese a estar bautizado y ser católico, no practicaba debido a sus dudas: «Yo estaba bautizado y era católico, pero no practicante porque, como científico, tenía dudas». Ahora, afirmó, su percepción ha cambiado: «Ahora sé que es verdad que después de la muerte vamos a otro sitio».
Zara Villar también explicó cómo su hija la ha acercado a la Iglesia: «Mi hija, Sandra Peña, me ha empujado a la Iglesia. Desde Cuaresma hasta ahora tengo la necesidad de ir a misa».
La madre aseguró que siente ese impulso como un mensaje de Sandra desde el cielo: «Ella desde el cielo me ha dicho: «Ve, que te van a ayudar». Por su parte, José Manuel señaló que la pérdida le ha permitido reconocer experiencias que interpreta como señales de su hija: «Cuando fallece Sandra, te das cuenta de todas las señales que nos da».
«Nunca nos hemos enfadado con Dios»
Zara Villar afirmó que ni ella ni su familia han culpado a Dios por lo sucedido: «Desde el fallecimiento de Sandra Peña, nunca nos hemos enfadado con Dios. Ahora tengo claro que la muerte no es el final».
José Manuel Peña reconoció que antes no creía, pero que las experiencias vividas desde la muerte de su hija han cambiado su manera de entender la vida: «Yo no creía, hasta que recibí tantas señales que ya no podían ser casualidades». El padre aseguró que Sandra continúa presente en su día a día: «Ella nos acompaña y ayuda diariamente».
Zara describió el apoyo espiritual y humano que siente desde el fallecimiento de la menor: «Yo me siento totalmente sostenida por una red que tiene las manos de Dios, de su bendita Madre y de Sandra». La madre también quiso agradecer el acompañamiento recibido durante este proceso: «Estamos sostenidos por vosotros».
«La misión de Sandra en la tierra fue visibilizar el acoso»
La lucha contra el bullying centró buena parte del mensaje reivindicativo de la entrevista. Zara Villar defendió que la historia de su hija debe servir para dar visibilidad al acoso escolar y combatirlo: «La misión de Sandra en la tierra fue visibilizar el acoso y dejarnos aquí para luchar contra esta lacra».
José Manuel Peña denunció que muchas personas desconocen la dimensión del problema hasta que lo viven de cerca: «Uno está ajeno al acoso escolar hasta que le ocurre. Ahí te das cuenta de que esta lacra la sufre mucha gente».
El padre también criticó el silencio que rodea a numerosas situaciones de acoso y la tendencia a responsabilizar a quienes lo padecen: «Pero todos lo ocultan; parece que las víctimas son las culpables y han hecho algo malo».
Finalmente, José Manuel resumió el significado que atribuye a la historia de su hija con una declaración contundente: «Sandra Peña vino al mundo para acabar con el bullying».
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