El río Guadalquivir ha incrementado su nivel de sedimentos «significativamente» debido el tren de borrascas que afectó a Andalucía entre noviembre de 2025 y febrero de 2026. Debido a ello, la Autoridad Portuaria está procediendo al dragado de mantenimiento del río en los siete tramos de la Eurovía.
Los trabajos se están llevando a cabo sobre las secciones cercanas a la desembocadura (Broa, Salinas y Puntalete), así como en la parte media del canal (La Lisa) y más cercana a la esclusa (Olivillos, Isleta y Ante Esclusa). Se ha estimado que los sedimientos que se extraigan pueden rondar los 500.000 metros cúbicos, dentro del objetivo de que la actuación recupere los «calados mínimos» para garantizar la «plena seguridad en el acceso marítimo» hasta Sevilla.

¿Qué es un dragado y para qué sirve?
El dragado consiste en la limpieza y profundización del fondo de un cuerpo de agua, en esta caso del río Guadalquivir, mediante la retirada de arena, lodo, rocas y otros sedimentos. Se hace con barcos especiales llamados dragas para que las grandes embarcaciones puedan pasar sin chocar y para evitar que los ríos se desborden.
El dragado es una obra de ingeniería hidráulica esencial para la economía global, ya que el 90% del comercio mundial se mueve por mar. Sin esta actividad, los puertos se llenarían de tierra y los barcos de carga no podrían llevar mercancías.
En concreto, el dragado de mantenimiento combinará el método tradicional, mediante draga de succión en marcha, con nuevas soluciones «más sostenibles» como la operativa ‘Water Injection Dredging’ (WID), basada en la inyección de agua a baja presión en los puntos del canal donde se acumula el material y, especialmente, el de menor tamaño de grano.
Dicha técnica facilita que la corriente de marea y la gravedad derivada de las pendientes de la ría desplacen los sedimentos, de manera que el material no se retira de la dinámica fluvial, sino que se redistribuye a otras zonas de la ría donde las condiciones hidrodinámicas lo permiten.
La Autoridad Portuaria dará así continuidad a los trabajos ya iniciados para regenerar playas, como es el caso del litoral del espacio natural de Doñana, al mismo tiempo que se utilizarán para «mantener los humedales para aves acuáticas» creados con la colaboración del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en La Horcada, Lebrija (Sevilla).
De este modo, el dragado se ejecutará bajo las premisas de sostenibilidad ambiental implantadas en las últimas actuaciones de mantenimiento, fruto de la colaboración con entidades como la Dirección General de Costas y el Mar, el Espacio Natural de Doñana y la comunidad científica.
En contexto, la propia evolución del Guadalquivir ha provocado la existencia de determinadas zonas en las que, de manera cíclica, se sedimentan «partículas en suspensión» que dificultan la entrada por mar a Sevilla. Por tanto, la APS ha garantizado promover la accesibilidad de forma que quede asegurado el tráfico marítimo hasta la capital y los municipios ribereños.
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