Los establecimientos de Sevilla no paran de cambiar. En la calle Alfonso XII abría, hace más de 40 años, un bodegón de comidas caseras al público sevillano. Detrás de su barra se encontraba Julio Olaya, un madrileño que se aventuraba en la hostelería tras tener que cerrar su negocio, opacado por unos grandes almacenes. En una primera instancia, aquel número 33 de Alfonso XII sería una abacería: bebidas, tapas y chacinas.
Transcurrido un tiempo, la demanda de clientela se había incrementado y nuevas tapas se sumaron a la carta de esta abacería. Tras el fallecimiento de Julio en 1993, su hija se hacía cargo del negocio junto con su marido. El negocio siguió en buen funcionamiento e incluso pasó a las manos de una tercera generación.
Pero ahora ha tenido que decir adiós. Hace unos meses, el Bodegón Alfonso XII cerraba sus puertas de manera definitiva tras la jubilación de sus últimos dueños, y el inmueble fue a parar a unos nuevos propietarios. El nuevo local es un brunch, un estilo de negocio que viene de lo anglosajón con café de especialidad y comidas que no ahondan en lo tradicional.
Ofreció comida casera hasta el último día
El Bodegón Alfonso XII siempre se conoció por sus platos elaborados de manera totalmente artesanal hasta el último día de servicio a los comensales: un menú del día a precio muy asequible, lo que hacia llenar sus mesas de manera diaria, tanto de turistas como de sevillanos, trabajadores y vecinos, de a pie.
Esta semana, tras unas obras de remodelación y cambio de estética del local, ha abierto Ollie’s: Un establecimiento especializado en el brunch, aunque también se ofrece como cafetería y lugar con comida mediterránea. Su horario se compromete de manera directa con este concepto del desayuno-almuerzo: todos los días desde las 7.00 hasta las 21.00 horas, con la idea de ofrecer desayunos desde primera hora, juntarlos con el brunch, pasar a la comida y alargar hasta la tarde con un café o copa.
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