El aparcamiento del Hospital Virgen Macarena verá reducida su capacidad como consecuencia de las obras de la Línea 3 de Metro de Sevilla. Los trabajos obligarán a dejar fuera de servicio temporalmente las 121 plazas de la tercera planta del parking, una nueva afección a la movilidad en uno de los entornos hospitalarios con mayor presión de tráfico de la capital hispalense.
La situación se ha abordado este viernes en la Comisión de Control del Gobierno municipal de José Luis Sanz. Durante la sesión, el delegado de Movilidad, Álvaro Pimentel, ha respondido a las preguntas del concejal de Vox, Javier Navarro, sobre el impacto de las obras de la Línea Norte en los usuarios del hospital y en los vecinos y comerciantes de la zona.
La reducción del estacionamiento se producirá a medida que avance la construcción de la infraestructura ferroviaria. Hasta ahora, las actuaciones en el entorno de la Macarena ya han provocado la desaparición de aproximadamente 180 plazas en superficie y de otras 20 en el aparcamiento subterráneo de Saba. La intervención en la tercera planta del parking hospitalario añadirá otras 121 plazas a la lista de estacionamientos afectados.
Las consecuencias de las obras no se limitan al aparcamiento: también están alterando la circulación, con restricciones en distintos carriles y cambios en los recorridos de los autobuses urbanos. Unas consecuencias que continuarán durante los próximos años, ya que la previsión actual sitúa la finalización de las obras en el 2029.
San Jerónimo y la Avenida de Llanes, las alternativas
Ante la reducción de plazas en el entorno del Virgen Macarena, se están habilitando «espacios alternativos» para los conductores. Uno de ellos se encuentra en la Glorieta de los Ferroviarios de San Jerónimo, donde se ha dispuesto una parcela municipal para acoger 455 vehículos.
El estacionamiento, promovido para compensar las afecciones de las obras del Metro en la avenida Doctor Fedriani, dispone de conexión en Tussam con el Hospital Macarena. De esta forma, se busca «facilitar el acceso al hospital sin necesidad de estacionar en las inmediaciones más afectadas por la obra».
La segunda alternativa estará situada en la Avenida de Llanes: se prepara otro aparcamiento con una capacidad de 130 plazas y conexión con la línea 2 de Tussam. Cuando ambas instalaciones estén disponibles, «sumarán 585 plazas» para dar respuesta a parte de la demanda de estacionamiento desplazada por las obras.
Movilidad defiende la coordinación de los desvíos
Por su parte, Pimentel también ha defendido la planificación de las medidas de tráfico y ha asegurado que las decisiones «se adoptan de forma coordinada con la Junta y las empresas responsables» de la ejecución de las obras.
Según el delegado, las reuniones de seguimiento se celebran «prácticamente cada semana» y cuentan con la participación de los colectivos afectados y de la dirección facultativa. Asimismo, ha indicado que cualquier corte de circulación debe contar con la autorización municipal correspondiente.
El Ayuntamiento sostiene que los planes de tráfico se han consensuado con la Administración autonómica y con los principales agentes implicados, incluido el Hospital Virgen Macarena. Mientras continúe la construcción de la Línea 3 Norte, el entorno seguirá afrontando cambios en la circulación y en la oferta de aparcamiento.
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