Los toldos en el Puente de San Telmo ya tienen la mirada puesta en prestar sombra el próximo verano. La instalación de estas cubiertas comenzaba hace casi un año, en otoño del pasado 2025.
Desde la gestión de José Luis Sanz, alcalde de Sevilla, se planeaba entonces que esta fuera la primera de las estructuras sobre el río Guadalquivir en contar con este sistema de velas que evitara la afección de las altas temperaturas durante el verano sevillano. Pero una cadena de «infortunios inesperados», según afirman desde la empresa encargada del montaje, han derivado en un notable retraso de los tiempos pautados en el proyecto inicial.
«No ha habido ningún problema de causa mayor», aseguraban desde Helipol. La licitación de la obra dictaba unos cuatro meses que, innegablemente, se han incumplido, pues el trabajo comenzaba de forma real antes la pasada Navidad.
Hace unas semanas, el regidor hispalense confesaba en una rueda de prensa estar estudiando pedir responsabilidades a Heliopol por los retrasos de la instalación: «El Ayuntamiento está estudiando esa responsabilidad que se le puede exigir», reconocía, «es algo muy complejo».
Los trabajos de montaje han vuelto a reanudarse
En la mañana del miércoles, los operarios de Heliopol comenzaban a colocar las piezas superiores de esta estructura de los toldos, sobre las que descansarán las velas que dotarán de sombra al viaducto.
Estas piezas, además, han tenido que ser readaptadas al espacio: la primera vez que intentaron instalarse tenían que ser retiradas tras apenas unas horas debido a que las medidas no guardaban simetría con la estructura completa.
Los inconvenientes a los que la empresa ha tenido que hacer frente en el Puente de San Telmo han obligado a la Gerencia de Urbanismo de Sevilla a la concesión de una ampliación de los plazos establecidos para los toldos: el montaje llegará a término este próximo mes de octubre.
Algunos sevillanos critican la estética
Paralelo a todo este proceso de montaje, ya se puede palpar la reticencia de muchos sevillanos ante la estética del armazón y la poca consonancia con el resto del lugar en el que el puente se encuentra.
«Es muy preocupante el retroceso de esta ciudad», «Basta con comparar los nuevos toldos de San telmo con los ejemplos maravillosos de pérgolas que tuvimos con Prada Poole y López de Asiaín, la del CAAC o del puente del Cachorro», asegura un sevillano en redes sociales. «A ver lo que tarda la Unesco en quitar esto de aquí», sugiere otro sevillano.
En este sentido, no son pocos los ciudadanos hispalenses los que, además de su crítica al tiempo que ha transcurrido desde que comenzó el montaje, muestran su negativa al aspecto de los nuevos toldos en el puente que conecta Sevilla con el barrio de Los Remedios.


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