Julio Díaz llegó hace apenas unos meses a Nervión, pero ya está enamorado del Sevilla y del Sánchez-Pizjuán. «Cada vez estoy sintiendo más lo que es estar aquí, que la verdad es que desde el primer día que llegué aquí es alucinante», expresó el zaguero. Lo hizo en el programa de esta casa Grada 101, conducido por Fran Campos, en una entrevista durante la que el defensa analizó su fichaje por el conjunto hispalense y se dejó conocer un poco más.
«Cuando es la primera vez que sales de casa siempre piensas qué complicado dejar la familia atrás, los amigos y todo, pero la verdad es que desde el primer día que que pisé Sevilla, los compañeros, la gente, el cuerpo técnico y los trabajadores te hacen todo mucho más fácil para poder estar aquí», exteriorizó el joven zaguero sobre su adaptación. Se encuentra bien, aunque en ello también influye el sevillismo. «La afición es espectacular. No tengo palabras para ellos. Vayan bien o mal las cosas, siempre están ahí, dando el callo y animando», sostuvo.
Aunque ya la va conociendo, todavía no se acostumbra. «Jugar de visitante aquí en es imposible porque te vuelves loco. Es una afición que aprieta, que aprieta muchísimo. Y ahora que lo estoy convirtiendo al revés, es un lujo poder disfrutar de ellos, ver como animan los 90 minutos y ver cómo están con nosotros no tiene precio», exteriorizó.
Es, aseguró, un aliciente más, aunque lo cierto es que no tardó mucho en convencerse de salir del Atlético de Madrid para aterrizar en Nervión. «Te llama el Sevilla y no te lo esperas. Un grande de España y de Europa, no nos vamos a engañar. Un equipo con muchos títulos. Y al final, te llama el Sevilla y es una opción que nunca puedes rechazar», afirmó. Habló con el director deportivo sevillista y también con Luis García Plaza, incluso con su presidente antes de firmar. Fue esta última llamada la que le llevó finalmente a estampar su rúbrica en el contrato.
«Yo estaba concentrado ahí en pretemporada y en cuanto me llamó, colgamos la videollamada, y llamé yo a mi agente, Dani Cordero, y le dije ‘hay que ir para allá sin pensarlo’», relató Julio Díaz. En la mente, las memorias de un conjunto que triunfaba en Europa. «Los recuerdos que tengo de ese Sevilla era cómo competía, que es lo que estamos intentando hacer nosotros hasta día de hoy. Y obviamente lo que pide el míster, que es competir. Y tú veías a ese equipo y era competir, maldad, ganar duelos y así venían los resultados, como bien hicieron ellos», remarca.
A su modo de ver, aquel Sevilla «es uno de los clubes en los que cada equipo se debería inspirar». «Tenemos la referencia de Jesús Navas, capitán muchos años, referente en Sevilla, jugador de la Selección Española… Entonces yo creo que ese jugador es en el que todos nos queremos transformar aquí», apostilló.
El equipo actual es «un equipo joven, a pesar de que hay algunas personas experimentadas». «Los veteranos son el capitán Gabi (Suazo) y Kike (Salas), aunque aunque sea joven, pero es un referente en el vestuario y es alguien en el que te debes fijar porque siente bastante los colores y lleva aquí mucho tiempo», ahondó en esta línea. «Juan Iglesias también, que es con el que más cercano estoy y el que más te pueda ayudar. También tiene mucha experiencia y bueno, luego como dices Fofana, que viene de Milán, como bien sabemos, con la experiencia que tiene y el poderío que tiene, es imposible tampoco no fijarte en él», zanjó.
Su abuelo, su referente en la vida
Pero el espejo en el que se mira en la vida es otra persona. «Mi abuelo para mí es como mi padre, es el referente que tenemos en la familia y por el que yo vengo día a día a luchar, y que esté orgulloso de su nieto mayor y muy orgulloso de él. Él es el que me acompañó desde pequeñito, el primero que confió en mí. Y como te digo, la persona que más confío en mí cuando la cosa se puso difícil», reveló el defensa. No escondió que ya le ha contagiado el sentimiento. «Siempre ha estado muy ligado al fútbol. Es un futbolero más y ahora un sevillista más como yo», sonrió.
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