El caso de un menor de 14 años detenido en Logroño por crear y difundir desnudos falsos de nueve compañeras de clase mediante inteligencia artificial ha vuelto a poner sobre la mesa un fenómeno que, lejos de ser puntual, se repite en distintos puntos de España desde hace más de dos años.
Aunque este último episodio se ha producido en La Rioja, los antecedentes conocidos por la Guardia Civil y la Policía Nacional demuestran que ningún centro educativo del país, incluidos los de Andalucía, está exento de este tipo de acoso digital entre adolescentes.
Todo comenzó a hacerse visible en septiembre de 2023, cuando estalló el caso de Almendralejo, en Badajoz. Una veintena de niñas de entre 11 y 17 años vieron cómo sus rostros, extraídos de sus perfiles en redes sociales, eran superpuestos a cuerpos desnudos mediante aplicaciones de inteligencia artificial. Los fotomontajes se difundieron después a través de grupos de WhatsApp entre los propios compañeros de instituto.
El Juzgado de Menores de Badajoz condenó a 15 jóvenes por veinte delitos de pornografía infantil tras el caso de Almendralejo en 2023
Un sentencia ejemplar
El Juzgado de Menores de Badajoz declaró responsables a 15 menores de veinte delitos de pornografía infantil y otros veinte contra la integridad moral. La condena impuso a los jóvenes un año de libertad vigilada y la obligación de recibir formación afectivo-sexual, sobre el uso responsable de las redes y sensibilización en igualdad. La sentencia confirmó que utilizaron imágenes públicas de las víctimas para generar los montajes con herramientas de IA de acceso sencillo.
Un patrón que se repite
Casi dos años después, el patrón se repite con variaciones. El pasado 14 de julio, la Guardia Civil detuvo en Logroño a un adolescente de 14 años que, según la investigación, no solo generó los desnudos falsos de sus compañeras, sino que subió el material a una página pornográfica para adultos, donde llegó a acumular cerca de 40.000 visualizaciones antes de ser retirado. El menor organizó las imágenes en carpetas individuales con datos personales de cada víctima, lo que facilitó su identificación y agravó el daño causado.
Un menor de 14 años detenido en Logroño llegó a subir los montajes a una web pornográfica para adultos
La Guardia Civil ha recordado que es la Fiscalía de Menores la encargada de instruir este tipo de casos y ha advertido de las consecuencias legales que pueden alcanzar también a las familias: «Los padres o tutores legales deberán responder de forma solidaria por los daños morales ocasionados a las víctimas, de acuerdo con la legislación vigente», señaló el instituto armado.
Los casos documentados por los cuerpos de seguridad no se limitan a Badajoz y Logroño. En Valencia, una menor denunció en diciembre de 2024 que se había creado un perfil falso con su nombre en una red social, donde se publicó un vídeo generado con inteligencia artificial.
La investigación, conocida como operación Edunai, terminó con la detención de un joven de 17 años acusado de un delito de corrupción de menores, después de que 16 chicas de la comarca de la Ribera Alta se sumaran a la denuncia.
Venta desde cinco euros en chat privados
En Zaragoza, la Guardia Civil investigó en 2024 a un grupo de 13 menores, seis de ellos inimputables por tener menos de 14 años, por capturar fotografías de redes sociales y manipularlas con IA para desnudar a las víctimas. Algunas de estas imágenes llegaron a venderse por cinco euros a través de un chat privado.
Meses más tarde, en Sevilla, otros cinco jóvenes fueron identificados por delitos de pornografía infantil y revelación de secretos, después de que los padres de una de las víctimas denunciaran que las fotografías de su hija habían sido alteradas para mostrarla desnuda y distribuidas por una aplicación de mensajería.
En este último caso, la Guardia Civil subrayó la dificultad añadida que supone el nivel de realismo alcanzado por estas herramientas: «El realismo de las imágenes generaba una gran dificultad para distinguir entre aquellas que eran auténticas y las que habían sido modificadas».
¿Cómo proteger a los hijos?
Tanto la Guardia Civil como la Policía Nacional cuentan con unidades especializadas en la investigación de este tipo de delitos, que en la mayoría de los casos se activan a raíz de la denuncia de las propias víctimas o de sus familias, al detectar que las imágenes manipuladas circulan por internet.
Los expertos insisten en la importancia de que los menores conozcan estos riesgos y en que, ante cualquier sospecha, se denuncie de inmediato para frenar la difusión del material y proteger a las víctimas.



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