El gabonés Pierre-Emerick Emiliano François Aubameyang ‹Auba› es conocido por muchas cosas. Entre otras, por su paso por el Barça, donde terminó de forma abrupta saliendo después de que unos ladrones entraran a su domicilio en la Ciudad Condal. Eso sí los culés recuerdan su breve paso y su búsqueda de la Bola de Dragón en aquel 0-4 al Madrid en el Bernábeu. Ahora, en su regreso a España ya lo han sufrido tanto el Elche como el Málaga CF por su intacto olfato de gol a sus 37 años.
Su capacidad anotadora no se pone en duda y por algo ha sido uno de los mejores delanteros de las ligas europeas en los últimos quince años. Aunque ya apuntaba maneras en el Mónaco y en el mítico Saint-Étienne, fue en el Borussia Dortmund donde empezó a derribar la puerta. Con sus goles en el Westfalenstadion, el ariete africano llamó la atención en el Viejo Continente por su celebración en la que se ponía la máscara de Spider-man ahora que Rapinha o Julián Álvarez también hacen el gesto de tirar telas de araña.
La máscara del hombre araña ha sido una de sus señas de identidad además de las piruetas para celebrar los cientos de goles cosechados entre varias ligas europeas
De ahí al Arsenal, al FC Barcelona, a la liga de Arabia Saudí, al Chelsea y al Olympique de Marsella hasta desembocar en Galicia, junto a la playa de Riazor. Nada más empezar la temporada era noticia por participar en una pachanga junto a unos niños en una pista de futbito próxima a la playa coruñesa. Un espíritu del pueblo para alguien que presume de orígenes españoles.
Un delantero en tierra de ciclistas
Y es que aunque lo suyo es el fútbol, Aubameyang hunde sus raíces sen un pueblo de Ávila donde los héroes son ciclistas. Su familia materna proviene de El Barraco, en la provincia castellanoleonsa. En la tierra natal de su madre, Margarita Crespo, ha pasado muchos veranos. La localidad de donde han salido grandes pedalistas, escaladores de la talla del malogrado José María El Chava Jiménez o Carlos Sastre o Ángel Arroyo.
Un pueblo de poco más de 2.000 habitantes que presume de grandes campeones y también del actual delantero del Dépor, quien a sus 37 años se resiste a colgar las botas. Tiene el gol entre ceja y ceja, así que en Primera División habrá que estar atentos a los desempeños del bueno de Auba.
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