La Universidad de Granada –UGR– afronta un total de 157 incidencias en sus edificios e instalaciones a consecuencia de la serie sísmica que se prolonga desde el pasado 14 de agosto en la capital y su área metropolitana.
Así lo ha informado la UGR tras un primer balance, de carácter preliminar, elaborado por la institución bajo la coordinación de la Unidad Técnica. El centro universitario estudia desde los primeros movimientos sísmicos la estabilidad de sus edificios con el objetivo de garantizar la seguridad de las personas y la continuidad de la actividad académica e investigadora.
De este modo, el citado balance 157 incidencias distribuidas por los distintos campus universitarios. Los campus de la Salud se reportan 42 incidencias y 41 en Centro, que son los que concentran más de la mitad de los registros. Les sigue Aynadamar, Fuentenueva, Cartuja y otros espacios, con 32, 21, 18 y 3 afecciones.
La evaluación sigue, pero los daños no son estructurales
Estas incidencias, comumicadas desde los centros, se encuentran en proceso de validación y revisión técnica. Las estimaciones preliminares valoran el coste total de las reparaciones en torno a tres millones de euros en el escenario más prudente, una valoración orientativa que se concretará conforme avancen los informes y proyectos de intervención.
La UGR aclara que la evaluación realizada hasta el momento indica que la mayoría de las afecciones detectadas son de carácter no estructural. Entre las incidencias más frecuentes figuran fisuras y grietas, daños en falsos techos y desprendimientos o alteraciones en revestimientos y acabados.
Los equipos técnicos prestan, en cualquier caso, atención prioritaria a los casos que afectan a fachadas, muros, cubiertas y otras zonas que requieren una revisión especializada.
Actuaciones de mejora
Entre las actuaciones más relevantes desarrolladas hasta la fecha se encuentra la intervención preventiva en el Hospital Real. Tras detectarse grietas en distintas dependencias y posibles afecciones en la cubierta, se instaló un andamio en el Patio de Carlos V para facilitar la inspección y la actuación segura sobre la zona afectada. La medida se adoptó después de constatarse el deslizamiento de tejas en el faldón situado sobre las áreas de Rectorado y Biblioteca.
También se ha actuado en la Facultad de Derecho, donde se han observado grietas en los muros de la torreta del Departamento de Derecho Penal. Como medida preventiva, se ha clausurado el acceso al espacio mientras se completa la evaluación específica y se determina el alcance de la intervención necesaria.
Facultad de Traducción y otros espacios
Por otro lado, ese han detectado daños en la Facultad de Traducción e Interpretación, en el antiguo el Palacio de las Columnas, que presenta bastantes grietas de forma generalizada especialmente en las terminaciones de escayola y postizos y en algún punto necesita una evaluación estructural.
Las inspecciones han permitido asimismo identificar afecciones en elementos patrimoniales de especial valor para la institución. En la Azucarera de San Isidro se ha confirmado el desprendimiento parcial de la parte superior de la chimenea, con presencia de ladrillos sueltos y riesgo potencial de caída, por lo que la zona ha sido acotada. Además, se han registrado grietas en la Nave UIMA.
Junto a estas intervenciones, continúan los trabajos de revisión en diferentes edificios de los campus universitarios para determinar el alcance real de los daños, establecer prioridades y planificar las reparaciones necesarias.
La estrategia diseñada por la institución contempla un expediente único que permitedocumentar, validar y tramitar cada incidencia hasta su resolución, garantizando la trazabilidad de todas las actuaciones.



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