Escoltadas por agentes de Tráfico de la Guardia Civil, las dos primeras góndolas con vagones y restos de los trenes accidentados han salido de Urda rumbo a un centro logístico y de almacenamiento de Adif, en la provincia de Toledo, donde quedarán bajo custodia judicial. Su destino es Villaseca de la Sagra.
Se trata de una operación con traslado lento y complejo, ya que a la interrupción del tráfico en varias carreteras hay que sumar el movimiento de las toneladas accidentadas en la localidad toledana.
El lunes concluyó la retirada de los vagones que quedaban sobre las vías, y la unidad canina de la Guardia Civil dio por terminada la búsqueda de restos biológicos. Las flores que muchos visitantes dejaban junto al lugar del choque se trasladaron a una encina situada fuera del perímetro de seguridad, para que familiares, amigos y vecinos puedan acercarse libremente a dejar sus ofrendas.
Una semana después del terrible accidente, estas imágenes dan un nuevo rumbo al intento de normalizar la zona, aunque las secuelas que quedarán de ese 28 de octubre serán inolvidables.
Durante estos siete días, el trabajo ha sido incansable. Más de 60profesionales han participado en las autopsias y en la identificación de las víctimas. Esa tarea, ya concluida, dejó las 69 víctimas están identificadas y 59 ya entregadas a sus familias.
Lo que viene ahora
Con el principal trabajo ahora ubicado en los hospitales, amén de en el estudio de las causas que produjeron la colisión entre los dos trenes, en la zona cero el operativo también se empieza a cerrar.
En cuanto a la investigación, la jueza instructora ordenó desde el principio que la Policía Judicial de Toledo custodiara las cajas negras de los trenes y prohibió el acceso en un radio de dos kilómetros. Quedan por delante el análisis de esas cajas negras y los informes periciales, claves para saber qué falló.




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