Un nuevo episodio protagonizado por el tráfico de estupefacientes copa la actualidad andaluza. En la madrugada del 17 al 18 de agosto, una «narcolancha» abrió fuego contra una embarcación del Servicio Marítimo Provincial de Huelva (S.V.P.), lo que conllevó a la detención de diez integrantes de una organización criminal dedicada al narcotráfico por parte de la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria.
Según informa la Benemérita a través de una nota de prensa, la operación ha supuesto un golpe de efecto al narcotráfico en Andalucía, con la incautación de 5.926 kilogramos de hachís y dos embarcaciones conocidas como «narcolanchas» o ‘gomas’.
La frenética persecución
Los hechos se produjeron frente a las costas de Huelva, cuando una patrullera de la Guardia Civil, en coordinación con una embarcación del Servicio de Vigilancia Aduanera, inició la persecución de una embarcación sospechosa de participar en actividades de narcotráfico.
Durante la persecución, los tripulantes de la «narcolancha» realizaron numerosas maniobras evasivas de extrema peligrosidad, poniendo en riesgo la integridad de los agentes, según ha informado la Guardia Civil. Además, lanzaron parte de la carga al mar con el objetivo de dificultar la navegación de las embarcaciones oficiales, pudiendo dañarlas y buscando aligerar el peso de la embarcación para darse a la fuga con éxito.
La situación se agravó cuando los ocupantes de la semirrígida abrieron fuego contra la patrullera de la Guardia Civil. Ante la agresión, los agentes efectuaron varios disparos para repeler el ataque y contener el peligro. Finalmente, la embarcación sospechosa logró escapar después de que la patrullera sufriera una avería durante la persecución.
Tras la huida, la Guardia Civil desplegó un dispositivo específico para localizar la embarcación, detener a sus tripulantes y recuperar la posible carga de droga, además de identificar otras embarcaciones de apoyo que pudieran acudir en su auxilio.
Un duro golpe al narcotráfico
La embarcación fue localizada posteriormente y, durante la mañana del 20 de agosto, los agentes llevaron a cabo un asalto coordinado sobre ella y sobre una segunda «narcolancha» que se encontraba prestándole apoyo en alta mar. El operativo se saldó con la interceptación de ambas embarcaciones, la incautación de 5.926 kilos de hachís y la detención de nueve tripulantes.
Paralelamente, los agentes localizaron y detuvieron a un décimo integrante de la organización, que había resultado herido de bala durante los enfrentamientos con la Guardia Civil y que, según la investigación, fue abandonado por sus propios compañeros en la costa de Cádiz. El herido fue trasladado posteriormente a un hospital de Puerto Real.
La investigación continúa abierta con el objetivo de esclarecer por completo la participación de los detenidos en el ataque a los agentes y determinar las responsabilidades de cada uno de los integrantes de la organización criminal. La operación ha sido desarrollada por la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera, con la participación de distintas unidades especializadas de ambos cuerpos y bajo la dirección de la Audiencia Nacional.


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