La sanidad se ha convertido en la principal trinchera de la campaña para las elecciones andaluzas del 17 de mayo. Y las batallas a librar en ella no son pocas: las reivindicaciones de los sindicatos médicos por un Estatuto Marco propio, el deterioro percibido por la ciudadanía —según las encuestas— del sistema público, las listas de espera y, por supuesto, la crisis de los cribados, que ha dejado una mancha imborrable en el historial del gobierno popular de Juanma Moreno.
Si hay algo en lo que coinciden todos los partidos es en que el sistema necesita políticas y reformas profundas, pero difieren en el modelo de gestión y en el papel que debe desempeñar la colaboración con la sanidad privada.
Un sistema tensionado
Andalucía arrastra desde hace años problemas estructurales en su sistema sanitario. La comunidad mantiene una de las ratios más bajas de médicos de familia por habitante del país y numerosas plazas de atención primaria continúan sin cubrir, especialmente en áreas rurales y zonas de difícil cobertura. A ello se suma la escasez de pediatras en varios distritos urbanos y la saturación de consultas en centros de salud.
Las listas de espera siguen siendo otro de los principales focos de malestar. En distintas especialidades médicas, tanto para consultas externas como para intervenciones quirúrgicas, los tiempos de demora superan los niveles previos a la pandemia. Sindicatos profesionales y plataformas de pacientes denuncian además la desigualdad territorial en el acceso a determinados servicios especializados, especialmente fuera de las grandes capitales andaluzas.
Con este escenario, los partidos concurren al 17-M con propuestas muy distintas sobre cómo reorganizar y financiar el SAS.
PP-A: La apuesta por continuar el modelo de Moreno
El Partido Popular de Andalucía afronta la campaña defendiendo la gestión sanitaria desarrollada durante la legislatura de Juan Manuel Moreno. Los populares sostienen que el sistema sanitario necesita estabilidad y modernización administrativa para ganar eficiencia.
Entre sus principales medidas figura la ampliación de la libre elección de médico de cabecera, una de las iniciativas impulsadas por el Gobierno andaluz en los últimos años. El PP-A considera que este modelo otorga más capacidad de decisión al paciente y favorece una atención más personalizada.
Defensa de la colaboración público-privada para aliviar las listas de espera
La formación también plantea nuevos planes de contratación de profesionales sanitarios para reforzar la atención primaria y determinadas especialidades con déficit de personal. Sin embargo, uno de los ejes más discutidos de su propuesta es la defensa de la colaboración público-privada para aliviar las listas de espera.
El PP-A apuesta por mantener y ampliar las derivaciones a clínicas concertadas cuando la red pública no pueda absorber la demanda en plazos razonables. Además, propone impulsar nuevas infraestructuras hospitalarias en áreas donde consideran que existe un déficit histórico de camas y servicios sanitarios.
PSOE-A: frenar la privatización
El PSOE andaluz sitúa el deterioro de la sanidad pública como una de sus principales críticas al Ejecutivo autonómico. Los socialistas plantean un modelo centrado en reforzar directamente el sistema público y reducir el peso de las derivaciones a centros privados.
Un plan de choque para cubrir plazas vacantes de médicos de familia y pediatras mediante incentivos salariales
Su programa incluye un plan de choque para cubrir plazas vacantes de médicos de familia y pediatras mediante incentivos salariales, mejoras laborales y mayor estabilidad contractual para los profesionales del SAS. El PSOE-A sostiene que la fuga de médicos a otras comunidades autónomas responde, en gran medida, a unas condiciones menos competitivas en Andalucía.
La formación también propone elevar progresivamente el presupuesto sanitario hasta alcanzar la media nacional de inversión por habitante. Frente a las derivaciones sistemáticas a clínicas privadas, los socialistas defienden aumentar la capacidad de la propia red pública mediante más contratación, ampliación de horarios y refuerzo de los hospitales públicos.
Por Andalucía: salud mental y reversión de externalizaciones
La coalición Por Andalucía, en la que participan fuerzas como Podemos Andalucía, plantea una transformación más profunda del sistema sanitario. Su propuesta parte de la defensa de la universalidad de la atención sanitaria, incluyendo el acceso pleno para todas las personas independientemente de su situación administrativa.
Uno de los puntos centrales de su programa es la aprobación de una ley andaluza de salud mental que garantice recursos específicos y refuerce las plantillas de psicólogos clínicos y profesionales especializados. La coalición considera que la atención psicológica sigue siendo uno de los grandes déficits del sistema sanitario andaluz.
Reducir la jornada laboral de los profesionales sanitarios
Por Andalucía rechaza además la gestión privada de servicios sanitarios y plantea revertir externalizaciones y conciertos que, a su juicio, debilitan la sanidad pública. También propone reducir la jornada laboral de los profesionales sanitarios vinculando esta medida a nuevas contrataciones.
En materia territorial, apuesta por ampliar la capacidad de hospitales comarcales y reforzar servicios sanitarios en zonas rurales para reducir desigualdades entre provincias y municipios.
Vox: más libertad de elección y competencia interna
Vox Andalucía defiende un modelo basado en una mayor libertad de elección del paciente y en la introducción de mecanismos de competencia interna dentro del sistema sanitario. El partido considera que parte de los problemas del SAS derivan de la burocracia y de la rigidez administrativa.
Incrementar el peso de la colaboración con el sector privado
Entre sus propuestas figura la simplificación de trámites y la agilización de los procesos de contratación de médicos y personal sanitario. Vox sostiene que una gestión más flexible permitiría cubrir antes las vacantes y responder con mayor rapidez a las necesidades asistenciales.
La formación también apuesta por incrementar el peso de la colaboración con el sector privado y considera que la competencia puede mejorar la eficiencia y reducir tiempos de espera. En este sentido, plantea premiar los modelos de gestión que obtengan mejores resultados asistenciales y organizativos.
Adelante Andalucía: blindaje del sistema público
Adelante Andalucía defiende una posición especialmente crítica con cualquier fórmula de privatización sanitaria. La formación andalucista propone un modelo “100% público” y rechaza de manera explícita las externalizaciones y conciertos con empresas privadas.
Equiparar los salarios de los profesionales andaluces con los de las comunidades autónomas mejor remuneradas
Su programa plantea un aumento sustancial de la inversión sanitaria para reforzar plantillas, mejorar infraestructuras y reducir la presión asistencial. También propone equiparar los salarios de los profesionales andaluces con los de las comunidades autónomas mejor remuneradas para evitar la marcha de médicos y enfermeros.
Otra de sus medidas es la reducción de las ratios de pacientes por médico en atención primaria, una reivindicación histórica de numerosos sindicatos sanitarios.
Además, Adelante Andalucía reclama la creación de una comisión parlamentaria de investigación sobre los fallos detectados en el programa de cribado de cáncer de mama del SAS, una cuestión que la formación considera un ejemplo de las carencias de gestión acumuladas en los últimos años.
El copago sanitario divide a izquierda y derecha
El debate sobre el copago sanitario también ha emergido durante la campaña como uno de los asuntos más ideológicos. Los partidos de izquierda —PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía— rechazan frontalmente cualquier posibilidad de implantar fórmulas de copago, argumentando que penalizarían especialmente a pensionistas, personas mayores y colectivos vulnerables.
Por su parte, los populares no han incorporado propuestas concretas de copago en su programa, Y Vox considera que ciertas fórmulas de copago podrían contribuir a «racionalizar el uso de recursos sanitarios y evitar abusos o saturaciones innecesarias del sistema».
Dos modelos enfrentados
La campaña andaluza refleja un choque claro entre dos grandes modelos sanitarios. Dos sistemas que se ajustan a los históricos principios económicos que sustentan a cada uno de los espectros políticos, la izquierda y la derecha.
Por un lado, PP y Vox defienden una mayor flexibilidad de gestión y un papel relevante para la colaboración con el sector privado. Por otro, PSOE-A, Por Andalucía y Adelante Andalucía apuestan por reforzar la red pública y limitar o revertir las externalizaciones sanitarias.
Con la sanidad convertida en una de las principales preocupaciones de los andaluces, el resultado del 17-M definirá también el rumbo del Sistema Andaluz de Salud en los próximos años.

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