La huelga médica en Andalucía alcanza este miércoles su tercer día con un seguimiento medio del 19,2%, según datos del Servicio Andaluz de Salud (SAS). Entre el lunes y martes, se han suspendido 87.077 actos asistenciales, con un impacto económico de 12,9 millones de euros.
La protesta afecta desde consultas de Atención Primaria hasta operaciones y pruebas diagnósticas, reflejando la magnitud del conflicto sanitario. Por provincias, Almería lidera el seguimiento con 25,79%, seguida de Huelva con 24,73% y Sevilla con 21,11%, mientras que Córdoba y Jaén registran los niveles más bajos, con 11,30% y 12,02%, respectivamente.
Cuando la consulta se convierte en un lujo
Desde diciembre de 2025 hasta abril de este año, las semanas de huelga anteriores han dejado más de un millón de actos médicos suspendidos, con un coste económico que supera los 150 millones de euros. La primera semana de paros fue la más impactante, con más de 329.000 actos cancelados y pérdidas de 38 millones de euros.
La paralización ha afectado consultas de Atención Primaria, operaciones quirúrgicas, pruebas diagnósticas y consultas externas hospitalarias, demostrando su alcance en todo el sistema sanitario andaluz y generando presión sobre la capacidad asistencial regional.
«No nos vamos a rendir»: la voz del Sindicato Médico Andaluz
Rafael Ojeda, presidente del Sindicato Médico Andaluz (SMA), defendió la continuidad de la huelga frente a la «resistencia» del Gobierno central. Subrayó que los médicos deben mantener la protesta debido a la negativa del Ministerio a dialogar, resaltando la urgencia de cambios en la regulación profesional, la jornada laboral, la clasificación profesional y el reconocimiento de las guardias realizadas.
Ojeda advirtió que la estrategia de la administración de esperar a que la huelga se desgaste no debilitará la protesta y afirmó que los médicos seguirán usando su fuerza con inteligencia y criterio para lograr sus objetivos.
Cinco semanas de paros que sacuden al SAS
La huelga actual, que se prolongará hasta el 22 de mayo, se suma a semanas anteriores que ya habían generado un impacto económico y asistencial significativo. Cada nueva convocatoria ha reflejado la tenacidad del personal sanitario y la magnitud del paro, que continúa afectando a la ciudadanía y dejando un rastro de cancelaciones y pérdidas millonarias que evidencian la tensión entre los profesionales y la administración.
La tensión continúa: médicos y administración en pugna
El conflicto evidencia la complejidad de la negociación entre el SMA y el Ministerio de Sanidad. Mientras los médicos exigen cambios estructurales que consideran imprescindibles para su profesión y condiciones de trabajo, la administración apuesta a que la huelga ceda por desgaste. Sin embargo, los líderes del sindicato advierten que su resistencia y convicción no se debilitarán, y que continuarán defendiendo sus demandas hasta conseguir una solución que contemple sus objetivos.



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